Desde temprano se alteró el ritmo de la Redacción papel de LA GACETA. Mientras los periodistas digitales cargaban y publicaban noticias como un día normal, los que tienen la tarea de armar el diario que usted tiene en sus manos tuvieron que cambiar los horarios.

La necesidad de tener todo ajustado antes de la medianoche obligó a apurar el cierre de las diferentes páginas. Ese objetivo les dio más tensión a los acostumbrados cierres del diario. “¡Apureeeeeemosssss!!! La voz se escucha en todo el recinto y no falta el que se divierte y el que se enoja y gesticula. Finalmente, se acelera el trabajo. Los anunciados piquetes y cortes de rutas ponían el pie en el acelerador. El objetivo fue llegar antes a destino... Antes de que la protesta pudiera cortar la distribución del diario.

Esa fue una preocupación constante durante la jornada de ayer. Las otras tensiones tenían que ver con los temas a publicar. Las inundaciones, de nuevo, llegaron a la tapa. Inevitablemente es el tema que ocupa a los trucamos y que, inclusive, maneja los humores. No hay conversación donde no aparezcan elogios y críticas por lo que se está viviendo en el sur.