Los choferes de la línea 11 no tienen paz. Luego de las semanas de incertidumbre por el conflicto judicial que hubo con la Municipalidad capitalina, los conductores denunciaron que desconocidos los atacaron anoche con palos y piedras mientras hacían recorridos por el barrio 11 de Marzo.


El gerente de Inverbus, Oscar Alonso, se mostró muy preocupado por las agresiones y afirmó que pedirá a funcionarios y a la Policía que garanticen la seguridad para poder seguir brindando el servicio, que se restableció el lunes.

"A mí me preocupan los vecinos y los choferes. Si me siguen apedreando las unidades no podré prestar el servicio. Le pediré a (Paul) Hofer que nos envíe personal policial para garantizar la seguridad de choferes y pasajeros", afirmó el empresario en diálogo con LA GACETA.

Los colectiveros indicaron que aún no radicaron la denuncia policial hasta el momento no saben quiénes los agredieron. Alonso, además, agregó que la mayoría de los coches fueron reparados y salieron a hacer el recorrido.

El titular de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), César González, repudió las agresiones y afirmó que se comunicó personalmente con el secretario de Seguridad para solicitarle presencia policial en los barrios 11 de Marzo y Villa Angelina. Hofer, según González, accedió al pedido.