El 2-0 a favor de Huracán es justo. Premió la contundencia y la sapiencia del “Globo” y castigó la ineficacia y la falta de ideas de un Atlético que perdió el estilo en el peor momento. El “decano” no es el mismo de un tiempo atrás y en 25 de Mayo y Chile las caras de preocupación son cada vez más.

“Estamos con mucha bronca”, fueron las primeras palabras de una conferencia que Juan Manuel Azconzábal pedía a gritos que se terminara cuanto antes. El ánimo no era el mejor. La tercera derrota al hilo había herido de muerte el orgullo del pueblo “decano” y lo mejor parece ser mirar hacia adelante y esperar que la mano cambie. “Lo que hay que rescatar es la actitud y la entrega de los muchachos, que no bajaron los brazos en ningún momento. Eso es elogiable”, explicó el DT.

Atlético volvió a pecar feo. Equivocó los caminos, la idea de juego y lo pagó mordiendo el polvo una vez más. El pelotazo fue su recurso, aunque el entrenador parece no haber visto el mismo duelo. “Pusimos un doble cinco ofensivo, laterales que pasaban al ataque y nunca usamos el pelotazo frontal porque sabíamos que iba a ser difícil. Intentamos llegar hasta tres cuartos de cancha y, de ahí, sí lanzar. Pero no se pudo”, aseguró “Vasco”, lamentando ese disparo al corazón que fue el gol del Luca Sosa, cuando iban 30’’ segundos de juego. “El gol de inicio ratificó las dos posturas que iba a haber en el partido. Hay mucha bronca”, repitió.

Azconzábal enumeró las cosas buenas que hizo su equipo a pesar de comenzar perdiendo el duelo casi desde el vestuario. “Buscamos por todos lados; con remates de media distancia, con desbordes, con pierna cambiada para seguir tirando. Pero no concretamos. Eso nos da la pauta que debemos mejorar”, afirmó, dejando en claro que lo psicológica no es problema por ahora. “La parte psicológica creo que es fundamental hoy en día, pero el equipo no se entregó en ningún momento. Siempre intentó revertir el resultado y es un aspecto destacado. Aunque es evidente que eso no alcanza. Debemos mejorar en lo futbolístico”, sentenció.

Atlético tendrá 15 días para revertir un momento delicado aunque no dramático. “Siempre hay que trabajar para corregir errores. Cuando se gana se corrigen defectos, ahora mucho más”, remató Azconzábal, que sabe que la mano viene difícil, pero no se achica.

ANALISIS

El dibujo es lo de menos

Es cierto que si a los 30 segundos de un partido te convierten un gol, cualquier idea corre con desventaja. Pero también es cierto que hay tiempo de sobra como para remendar el error.

Atlético no lo hizo y por eso perdió bien 2-0 con Huracán, en lo que significó su segunda derrota consecutiva en el Monumental y la tercera en fila en el campeonato. ¿Qué falló esta vez? Que el equipo no supo jugar al fútbol, sigue distrayéndose y pagando caro cada error infantil.

El 4-4-2 de arranque fue un agujero negro, salvo por alguna que otra intervención de “Pulguita” durante un primer tiempo realmente malo de Atlético. Pero malo en serio. Apenas si llegó dos veces con cierto peligro.

Y jugado por jugado, el 3-1-3-3 no colaboró en nada. Es más, le calzó mejor a Huracán que se cerró bien delante del arco de Marcos Díaz con un 4-2-3-1 que se asemejó a un laberinto con paredes recubiertas de espinas. Atlético fue al topetazo y salió lastimado.

Sin fútbol no hay paraíso. Y según parece, el “Decano” se olvidó cómo llegar a destino.