Crónicas

"Tucumán necesita que vuelva a sonar el jazz en las calles"

Mientras Sadir Rodríguez toca sus saxos en 25 de Mayo y Mendoza, sueña con conformar su propio "big band".
21 Sep 2016
ARTISTAS CALLEJEROS
"Tucumán necesita de que vuelva a sonar el jazz en las calles"
Mientras Sadir Rodríguez toca sus saxos en 25 de Mayo y Mendoza, sueña con
formar su propio "big band".
Desde hace unos cinco meses la esquina de 25 de Mayo y Mendoza presenta una
postal diferente. Para los habituales transeúntes de la zona, acostumbrados
a ver artistas callejeros tocando folclore, tango o pop, la presencia de un
joven con un sombrero negro y sus dos saxos les llama la atención con gran
curiosidad. Así también como la música que interpreta: jazz.
David Sadir Rodríguez, ejecuta sus saxos alto y soprano sobre la vereda
céntrica como si estuviese tocando con Gillespi, el destacado trompetista
porteño, en el Festival Internacional de Jazz en Buenos Aires o con Wynton
Marsalis de la Lincon Center. Simplemente, porque sostiene que tiene la
firme convicción de que hay que devolver a la gente todo lo que la gente te
da.
"Hay que tocar con toda la intensidad en la calle para que la gente sienta
la fuerza que uno transmite en cada momento", afirma Sadir Rodríguez sobre
los mini recitales callejeros.
Cuenta que una vez, cuando estaba tocando una pieza de la banda de sonido de
la película "Casablanca", había entre el público una niña con capacidades
diferentes. "Cuando empecé a tocar tendrían que haberle visto los ojos a la
niña. Se le iluminaron", recuerda con gran emoción.
"Creo que Tucumán necesita de que vuelva a sonar el jazz en las calles",
sostiene este joven que, como un predicador, quiere ser la voz del jazz en
la provincia. Pero sus ideas no se quedan en meras palabras. Luego de varios
años en Buenos Aires, regresó a su tierra natal con un objetivo claro:
formar su propia "big band jazz moderna".
"Si todo sale bien y están los músicos disponibles, tal se pueda", dice
confiado en sumar gente a su proyecto. Mientras sueña con su big band, sigue
difundiendo su pasión por la música y por el jazz en las calles de la
capital tucumana.

Desde hace unos cinco meses la esquina de 25 de Mayo y Mendoza presenta una postal diferente. Para los habituales transeúntes de la zona, acostumbrados a ver artistas callejeros tocando folclore, tango o pop, la presencia de un joven con un sombrero negro y sus dos saxos les llama la atención con gran curiosidad. Así también como la música que interpreta: jazz.

David Sadir Rodríguez, ejecuta sus saxos alto y soprano sobre la vereda céntrica como si estuviese tocando con Gillespi, el destacado trompetista porteño, en el Festival Internacional de Jazz en Buenos Aires o con Wynton Marsalis de la Lincon Center. Simplemente, porque sostiene que tiene la firme convicción de que hay que devolver a la gente todo lo que la gente te da.

"Hay que tocar con toda la intensidad en la calle para que la gente sienta la fuerza que uno transmite en cada momento", afirma Sadir Rodríguez sobre los mini recitales callejeros.

Cuenta que una vez, cuando estaba tocando una pieza de la banda de sonido de la película "Casablanca", había entre el público una niña con capacidades diferentes. "Cuando empecé a tocar tendrían que haberle visto los ojos a la niña. Se le iluminaron", recuerda con gran emoción.

"Creo que Tucumán necesita que vuelva a sonar el jazz en las calles", sostiene este joven que, como un predicador, quiere ser la voz del jazz en la provincia. Pero sus ideas no se quedan en meras palabras. Luego de varios años en Buenos Aires, regresó a su tierra natal con un objetivo claro: formar su propia "big band jazz moderna".

"Si todo sale bien y están los músicos disponibles, tal se pueda", dice confiado en sumar gente a su proyecto. Mientras sueña con su big band, sigue difundiendo su pasión por la música y por el jazz en las calles de la capital tucumana.