El 7 de agosto, Luis Bustos y su cuñado Fabián Enrique Pérez estaban tomando bebidas alcohólicas con otro grupo de hombres en el barrio Tiro Federal. Por la noche, pasaron por la casa de un presunto “transa” del barrio -un tal “Hijo del Manzanero”- y comenzaron a discutir. En el medio de los gritos, salió la dueña de casa y le abrió el vientre a Bustos con un cuchillo. Pérez, al ver esto, derribó a la mujer de un golpe.
Atentos al clima del barrio de enfrentamiento del barrio, La Policía decidió enviar móviles al lugar. Sin embargo, a 50 metros de un patrullero, un motociclista -allegado al “transa” paró al lado de Pérez y le asestó un puntazo en el pecho antes de huir. El agredido murió casi al instante.
La división Homicidios y la Justicia se pusieron a buscar al asesino, que no aparecía en ningún lugar del barrio. Sin embargo, un golpe de suerte jugó para lo investigadores.
Ayer a la siesta, la Policía de Villa Nueva Esperanza de Santiago del Estero se comunicó para avisar que lo tenían. Había realizado un asalto con otros hombres y todos resultaron aprehendidos. Si bien el tucumano le dio un nombre falso a los efectivos -dijo que su apellido era Lezcano, cuando en realidad es Albarracín-, en la comisaría se dieron cuenta de que era el hombre buscado por homicidio.