Diego Cagna vive un momento soñado. El pasado 10 de abril decidió dejar de lado un letargo de tres años, aceptó el ofrecimiento de San Martín y volvió a calzarse el buzo de DT.

El “Santo” no la pasaba bien en este Federal A. Parecía desorientado y la clasificación a la ronda final corría peligro. Pero el “Flaco” encarriló la máquina, se quedó con el primer lugar de su zona y luego fue dejando en el camino a cuanto rival se le ponía enfrente hasta llegar a la final.

Cagna lo devolvió a la vida; y al igual que su cuerpo técnico, está muy comprometido con la causa y esas lágrimas derramadas tras la clasificación de película contra Guaraní lo pinta de cuerpo y alma. En una entrevista con LG Deportiva, el entrenador contó sus sensaciones y palpitó la serie final.

¿Qué significa volver a dirigir después de tanto tiempo y vivir este presente con San Martín?

- La verdad que a los meses que llevo en Tucumán, en mi vuelta a dirigir, los disfruté mucho. Ha habido un entendimiento, un feeling con los jugadores muy bueno y, más allá de los resultados, estoy muy feliz de haber elegido a San Martín; y muy contento con este grupo de jugadores. Ojalá logremos el ascenso.

¿Qué sensaciones tenés de haber logrado que San Martín llegue a la serie decisiva?

- Una enorme felicidad. Estamos contentos; sabemos que va a ser difícil, pero el equipo está bien, viene concentrado. No podemos dejar pasar esta gran oportunidad.

¿Qué hiciste para lograr que el plantel cambie tanto y hoy tenga este lindo presente?

- No, yo no quiero hablar de eso. Sebastián (Pena) formó un gran plantel, con jugadores de experiencia y que juegan bien. Por suerte, desde que llegamos nosotros, entendieron la idea que uno pretendía, fueron agarrando confianza, el equipo fue ganando y llegamos a este momento donde estamos muy bien. Tenemos que seguir así.

¿Es fundamental sacar una buena diferencia en el primer juego o no es algo determinante?

- Es fundamental, en el sentido que hay que ganar. De local siempre hay que ganar; así iremos más tranquilos allá. No quiere decir que vayamos a esperar un mal resultado ni nada por el estilo. De visitante también vamos a ir a ganar. Pero uno pretende de local, con su gente, ganar el partido; después veremos qué pasa allá.

Jugaste muchísimas finales a lo largo de tu carrera; ¿qué les decís a tus jugadores sobre cómo se deben jugar estos partidos?

- A muerte. A las finales hay que ganarlas como sea. Igual creo que el equipo está muy bien en todo sentido. Está muy maduro, como equipo se lo ve muy bien y hay grandes individualidades. Eso va a ayudar mucho, pero las finales se ganan de cualquier manera.

Se te vio muy emocionado en varias oportunidades de tu corta estadía en Tucumán. ¿Te imaginás lo que puede pasar si el equipo logra el objetivo?

- (Risas, sus ojos toman un brillo especial y la emoción aflora nuevamente) Me imagino que puede llegar a ser algo impresionante. Trato de no pensar mucho porque se me pone la piel de gallina. Hay que estar tranquilos, ojalá podamos darle una alegría a esta gente que es maravillosa y que los jugadores también puedan disfrutarlo.