Entrevistas Charlas del Bicentenario

Lucía Piossek: "para ser una nación nos falta el sentimiento de arraigo"

La profesora emérita de la UNT fue entrevistada en el Salón de la Jura de la Casa Histórica.
12 Ago 2016

Sostiene que el Bicentenario es un momento especial para analizar cuál es nuestra esencia como argentinos. Y que para ser realmente una nación nos hace falta un sentimiento de pertenencia que nos vincule con fuerza a nuestro país. Lucía Piossek Prebisch participó del ciclo Charlas del Bicentenario y dio estos conceptos en un lugar muy especial: el Salón de la Jura de la Casa Histórica.

Piossek Prebisch es profesora de Filosofía, profesora emérita de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y fundadora del Instituto de Historia y Pensamiento Argentinos. Entrevistada por el periodista Roberto Delgado, afirmó: “este es un momento muy especial para pensar qué somos como argentinos”.

- Su madre fue una de las pocas mujeres que participaron de la Generación del Centenario ¿qué recuerdos le dejó?

- Mi madre se acordaba permanentemente de ese grupo excepcional. Estaban Ernesto Padilla, Juan Heller, Juan Terán... Ese grupo hizo un gran esfuerzo por levantar Tucumán y algo que se ve con más claridad con el paso del tiempo: se preocuparon por recuperar una tradición. En la época en que empezó a actuar ese grupo era muy fuerte la influencia del positivismo. Y en medio de esa negación positivista de la tradición, ese grupo la recuperó.

- ¿En el Bicentenario podemos responder la pregunta sobre qué somos como argentinos?

- Este es un momento muy especial para pensar en eso. Porque no solamente está conmovido el país desde el punto de vista político y económico, sino que se lo ve desde el espejo del Bicentenario. Lo que yo desearía de todo corazón es que fuéramos realmente una nación. Una vez me pregunté ¿somos realmente una nación? Desde el punto de vista objetivo, somos un conjunto de gente regido bajo un mismo gobierno, que habita un territorio determinado y que habla un mismo idioma. Pero también me pregunté si bastan estos elementos objetivos para decir si somos una nación. Y no. Hace falta un elemento de afectividad, un sentimiento de pertenencia, de arraigo a la tierra que habitamos. Estos últimos decenios hubo sucesos que atentaron directamente contra esa pertenencia: gente que se quería a ir, gente que había perdido las esperanzas… Creo que para ser realmente una nación hace falta ese ingrediente de afectividad, ese sentimiento de arraigo.