El brote de bronquiolitis mantiene en jaque al personal del Hospital de Niños. “Trabajan a full, a ‘cama caliente’, con la capacidad operativa colmada: se van pacientes y entran otros. No obstante, el hospital y toda la red asistencial de la salud pública estaba preparada para hacerle frente a las patologías de estación”, respondió a LA GACETA el doctor Gustavo Vigliocco, titular del Siprosa.
“La curva epidemiológica de la bronquiolitis producida por el virus sincicial respiratorio (VRS) venía ascendiendo hace unos 15 días. De unos 500 a 515 casos semanales que se venían registrando en la provincia pasamos a unos 750 casos. Pero la curva volvió a descender a unos 650 casos la semana epidemiológica 19 (la pasada) y en estos días estamos observando una especie de meseta. Claro que estamos en pleno brote todavía”, señaló por su parte el doctor Ernesto José Ways, especialista en infecciones respiratorias agudas (IRA) y jefe de la División Salud Respiratoria del Siprosa.
Mucha gripe
Un detalle importante que observan los pediatras y que destacó Ways es el aumento de la circulación del virus de la gripe o influenza en la población en general pero con bajo impacto pediátrico. “Por el virus de la influenza tuvimos unos cuanto casos complicados en edad posneonatal”, aclaró el especialista.
Por otra parte, el doctor Vigliocco informó que en el Hospital de Niños se operan -como se hizo siempre- todos los casos de urgencias, incluidas las cardiopatías congénitas, aún en pleno el brote de alguna enfermedad. “Cuando un chico se descompensa se lo opera en un quirófano común. Lo que sí hacemos es respetar la norma de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP): no realizar operaciones programadas cuando hay epidemia o brote de alguna patología. Lamentablemente, dos pacientes con cardiopatías congénitas que estaban en el hospital a la espera de una cirugía reparadora se contagiaron bronquiolitis, el cuadro se les complicó y fallecieron: uno fue Dilan Aaron Prado (ver “Murió Dilan”), de casi nueve meses y con síndrome de Down, y luego falleció otro bebé de dos meses, ambos de hipoxia ( disminución del oxígeno suministrado por la sangre a los órganos)”.
El titular del Siprosa subrayó que las situaciones de los dos bebés fallecidos “eran muy críticas y complicadas porque no había manera de que recibieran el oxígeno necesario”. Destacó que pronto se abrirá la sala para pacientes con problemas cardiovasculares “Será una de las tres mejores en el sector público del país y la única en el NOA”, sostuvo.