La hipertensión arterial es la enfermedad más frecuente en el mundo (ninguna otra, como esta, alcanza a un tercio de la población). Es el principal factor de riesgo cardiovascular (ya que se encuentra presente en el 80% de los casos de muerte por esa causa) y es por lejos la más importante causa de accidente cerebrovascular (ACV), capaz de producir la muerte o discapacidad de por vida. Esto se da a pesar de que existen medidas de prevención y una multiplicidad de tratamientos eficaces para tratarla. El problema, coinciden los expertos, es que el control de la presión arterial, al menos una vez al año, sigue siendo una deuda pendiente en gran parte de la sociedad.
“Hace falta crear más concientización sobre la necesidad de tomarnos la presión. Es algo muy simple, lo cual es una paradoja para una enfermedad tan poco diagnosticada. El problema de esta patología es que al no dar síntomas las personas no se controlan la presión o lo hacen con malas tomas (tensiómetros no calibrados, personas no capacitadas para hacer las mediciones). Así, el resultado es que la mitad de los hipertensos no saben que lo son”, explicó Diego Stisman, presidente de la Sociedad Tucumana de Hipertensión Arterial. En Tucumán, se calcula que el 37% de los mayores de 18 años son hipertensos.
“Los jóvenes habitualmente no se toman la presión, lo cual es preocupante porque se está viendo la enfermedad cada vez más a temprana edad”, agrega el médico, acompañado por dos miembros de la entidad, Florencia Waisman y Pedro Grosse.
Los tres coinciden en que las personas deben empezar a tomarse la presión desde la niñez. “Son pocos los pediatras que incluyen esos controles en los consultorios”, resaltan.
Según un informe del Registro Nacional de Hipertensión Arterial (Renata), cada vez más niños, adolescentes y jóvenes presentan mayores posibilidades de padecer la enfermedad. Hasta hace unos años, se veían casos de hipertensión juvenil como consecuencia de enfermedades renales. Sin embargo, en la actualidad, entre un 3% y un 5 % de los chicos y jóvenes pueden padecer la enfermedad a causa de los hábitos de vida poco saludables, del sedentarismo y de la obesidad.
A los tres años hay que poner el tensiómetro
“Es recomendable medir la presión arterial una vez al año a partir de los tres años. En un estudio de Argentina (proyecto Vela) al tomar la presión a alumnos de escuelas se encontró que el 4,3% tenían presión alta. La posibilidad de ser hipertenso aumenta en niños obesos”, destacó el médico cardiólogo Diego Stisman. Además, tienen más riesgo de desarrollar hipertensión los niños nacidos con bajo peso y los hijos de padres hipertensos.
“Hay que prevenir la enfermedad desde que nacen. Sabemos que el consumo de sal en exceso es una causa de esta patología. El gusto por las comidas saladas es algo que se adquiere en el hogar; es decir que si acostumbramos a los niños al gusto de la sal, esto es lo que van a desear. En cambio, si les ofrecemos dietas saludables bajas en sodio, entonces su apetencia por la sal será menor”, destacó el experto. Y añadió que se debe tener en cuenta que los niños adquieren hábitos de sus padres: si los papás comen sano y hacen actividad física, los hijos harán lo mismo. Stisman aclaró que el valor de presión igual o superior a 140/90 mm de Hg para diagnosticar Hipertensión Arterial no se aplica a niños. El valor de presión arterial en niños depende del sexo, edad y peso por lo que se mide en percentilos (el pediatra los puede medir).
Jóvenes: menos tecnología y más club
“Estamos viendo cada vez más casos de hipertensión en adolescentes y jóvenes. Los problemas a esta edad son el sedentarismo (largas horas frente a una pantalla), el sobrepeso u obesidad, las dietas ricas en sodio y grasas (muchas comidas procesadas) y la poca ingesta de frutas y verduras”, señaló la especialista Florencia Waisman.
Además de estos factores de riesgo, los expertos están viendo otros problemas que a esta edad favorecen la hipertensión. “El alcohol es la droga más usada por este grupo. En volúmenes altos también está ligada a la hipertensión, a la miocardiopatía alcohólica, cirrosis, trastornos psicológicos y cognitivos”, señaló el cardiólogo Carlos Bruno, de Swiss Medical Group. “Tampoco debemos dejar de lado la consecuencia del consumo de drogas de adicción en episodios agudos de presión alta. La mayoría de estas sustancias producen descargas agudas de catecolaminas (grupo de neurotransmisores entre los que se encuentra la adrenalina) que ocasionan la hipertensión aguda transitoria; es decir, que perdura mientras se esté bajo los efectos de la droga. Los daños del aumento de la presión pueden ser permanentes. En la actualidad, no es extraño que jóvenes de no más de 30 años lleguen a las clínicas con graves problemas en sus arterias”, dijo.
En la adultez, el ejercicio es esencial
Después de los 35 años la hipertensión se hace más común. Y va aumentando con la edad. En las mujeres aparece sobretodo luego de la menopausia. Pero puede aparecer antes. La mujer que tuvo hipertensión en el embarazo tiene mayor riesgo de ser hipertensa a lo largo de su vida, detalla la doctora Florencia Waisman.
“A esta edad el consumo elevado de sodio favorece la aparición de hipertensión. Otros factores que predisponen a padecer esta enfermedad son el estrés crónico, el sobrepeso u obesidad, el exceso de alcohol y sedentarismo”, señaló. Según la última encuesta Nacional de Factores de Riesgo Cardiovasculares, un 55% de los tucumanos es sedentario. “Habitualmente la gente dice que no tiene tiempo para hacer gimnasia. La buena noticia que le tengo a ellos es que cualquier tipo de actividad física es beneficiosa. No hace falta ponerse las zapatillas, inscribirse en un gimnasio y hacer actividad física programada. Con pequeños cambios de hábitos que impliquen movimiento se puede controlar la presión arterial. Basta con caminar media hora por día, no necesariamente de manera ininterrumpida. Se pueden hacer 10 minutos a la mañana, 10 minutos a la siesta y 10 minutos a la tarde”, resaltó.
A extremar cuidados en la tercera edad
A partir de los 65 años, la hipertensión arterial es más frecuente ya que se presenta en el 60% de esta población y afecta a ambos sexos. No es una enfermedad inocua ya que, luego de varios años sin tratamiento, puede producir importantes complicaciones que, a su vez, son las causantes de diversas enfermedades, muchas de ellas invalidantes e incluso fatales. Por eso, hay que extremar cuidados.
Entre los ancianos, la prevalencia de la enfermedad puede llegar a ser de hasta el 80%. Igualmente, es un mito que por ser anciano se puede tener presión alta. Así como también es un mito que la presión alta se tolere bien en las personas de muchos años, destacó Diego Stisman. Otro problema, según dijo, es que con los años se puede perder un poco el gusto por lo que es frecuente que salen demasiado la comida. Además, suele haber limitación en las posibilidades de hacer actividad física. Por eso a esta edad, más que nunca, las personas se deben tomar la presión y hacer un tratamiento si es que se les diagnostica la enfermedad. Seguir al pie de la letra las indicaciones del médico es fundamental. Incluyen dieta, ejercicio, moderación en el consumo de alcohol y no fumar, así como en el cumplimiento de la toma religiosa de los remedios.
Consejos
Tips para los pequeños
- Controlar la presión una vez al año.
- Evitar la comida chatarra.
- Elegir para ellos juegos al aire libre. Llevarlos a la plaza, a andar en bici.
- Limitar el uso de sal en los platos.
Cambio de estilo
- Tecnología sí, pero se debe estimular que hagan actividad física frecuente.
- Evitar la ingesta de comida chatarra y el uso de alcohol y otras drogas.
- Los jóvenes son los más flexibles a la hora de adoptar estilos de vida sanos.
Pequeñas acciones
- Usá más las escaleras y estacioná tu auto lejos de tu destino.
- Al llegar a casa, después del trabajo, da unas vueltas a la manzana.
- Evitá las comidas con mucha sal, el alcohol y el cigarrillo.
Al pie de la letra
- Evitar el salero en la mesa. Usar limón, orégano y otras especies.
- Controlar la presión
- Comer muchas frutas y verduras.
- Hacer el ejercicio que sea posible.
Mitos y verdades
Mi presión es variable (solo tomo medicación cuando está alta).- FALSO. Una vez que la hipertensión arterial está diagnosticada, y la medicación fue indicada por un profesional, la misma debe ser tomada a diario
Tengo cefalea, solo cuando tengo presión alta).- FALSO. En la mayoría del tiempo, si la presión arterial no está controlada, es asintomática. Cualquier tipo de dolor, ya sea cefalea o dolor lumbar, puede hacer subir la presión como reacción al mismo.
Cuando sube la presión tengo sangrado nasal.- FALSO. El sangrado nasal tiene otras causas no relacionadas con la hipertensión.
Tomo ajo para mi Hipertensión.- FALSO. No hay ningún estudios científicamente comprobados que el ajo baje la presión
La medicación del vecino me hace bien.- FALSO. Cada paciente es único, por lo cual la prescripción debe ser personalizada.
Si tomo medicación puedo comer con sal. - FALSO. La dieta baja en sal, es por sí misma un tratamiento que debe acompañar la toma de medicación.