Una de cada cuatro personas en la Argentina sufre de lo que se denomina enfermedad por reflujo gastroesofágico, cuyo síntoma principal es un ardor que asciende por el pecho popularmente conocido como acidez. Lo preocupante es que solo el 40% hace una consulta médica; el resto se automedica con los consecuentes problemas de salud que esto puede ocasionar.

Jorge Olmos, jefe de Neurogastroenterología del Hospital de Clínicas dijo a la agencia Télam que el problema de automedicarse es que, por un lado, no se resuelve el problema y por otro se corre el riesgo de tomar medicación inadecuada.

“El síntoma más claro de la enfermedad por reflujo gastroesofágico es la acidez, sin embargo, no todas las personas le llaman acidez a lo mismo y no todo síntoma implica la misma cosa, hay que conocer qué tipo de reflujo se tiene”, sostuvo el especialista.

En la misma línea, Luis Bustos Fernández, ex presidente de la Sociedad Argentina de Gastroenterología y director del Centro Médico de Gastroenterología Bustos Fernández, explicó que la acidez no es una enfermedad sino un síntoma.

“Los pacientes suelen denominar acidez a dos sensaciones: una es el dolor en la boca del estómago y la otra es la quemazón por reflujo que asciende desde el esófago hacia la boca en la zona del pecho”, aclaró. “Si bien el origen de la enfermedad por reflujo gastroesofágico es multicausal, una de las causas más frecuentes es la hernia de hiato, que es un problema en la válvula que se encuentra entre el estómago y el esófago. Si no funciona como corresponde, permite que los ácidos gástricos suban desde el estómago”, añadió.

Estrés y sobrepeso

Olmos informó que la incidencia de la enfermedad, es decir, la aparición de nuevos casos, va en aumento en estos últimos años como consecuencia del sobrepeso generalizado en la población.

“La obesidad genera un aumento del perímetro abdominal. Cuando la gente aumenta de peso se expone a que la barrera antirreflujo se vea más traccionada y se debilite”, explicó.

Además, ambos especialistas señalaron el estrés como un factor que aumenta la percepción del síntoma. “Cuando uno está estresado siente más, esto sucede con todos los síntomas”, dijo Bustos Fernández.

Finalmente, recomendó: “cenar al menos tres horas antes de acostarse, levantar la cabecera de la cama, evitar los alimentos ricos en grasas, los dulces, la menta y el cigarrillo. Estos son hábitos saludables que pueden ayudar a aliviar los síntomas”.