La Organización Mundial de la Salud (OMS) espera que la relación que se sospecha que existe entre el virus Zika y dos desórdenes neuronales, la microcefalía en bebés y el síndrome Guillain-Barre en adultos, pueda ser establecida en semanas, dijo ayer en Ginebra una funcionaria del organismo.
Un brusco incremento de las malformaciones congénitas en Brasil generó una emergencia de salud global por la propagación del virus a través de la picadura de un mosquito y dio paso a una carrera por desarrollar una vacuna y mejores test de diagnóstico.
“Necesitamos unas pocas semanas más para poder demostrar con seguridad la causalidad, pero la conexión entre el Zika y el Guillain-Barre es altamente probable”, afirmó en rueda de prensa Marie-Paule Kieny, asistente de la Dirección General de la OMS para Sistemas de Salud e Innovación (NIH por sus siglas).
La funcionaria dijo que se tardaría al menos 18 meses en iniciar estudios clínicos con humanos de posibles vacunas contra el Zika, y añadió: “Dos posibles vacunas parecen más avanzadas, una vacuna de ADN del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, y un producto inactivo de Bharat Biotech, en India”.Kieny adelantó que hay 15 laboratorios detrás del desarrollo de la vacuna, todas en fase preliminar.
“El panorama (de las investigaciones sobre el zika) evoluciona rápidamente y los números cambian a diario”, comentó la experta. Por otra parte, Kieny anticipó que “en cuestión de semanas” podrán estar disponibles pruebas de diagnóstico de la enfermedad, particularmente para mujeres embarazadas. “Para la validación del primer test estamos hablando de semanas y no de años”, dijo al precisar que hay diez compañías de biotecnología que pueden aportar test serológicos y diez laboratorios adicionales que se encuentran en distintas fases de desarrollo de otras pruebas.
Ninguno de los productos en evaluación, aclaró, cuenta con una aprobación independiente ni ha sido autorizado por entidad reguladora alguna, según consignó Télam, y adelantó que se tomarán precauciones para evitar la distribución de test falsos o de mala calidad.