- ¿Qué opina de la Policía, con la fuga y la inseguridad?
- Por eso estamos aquí, porque claramente es necesario un cambio y reformular las fuerzas de seguridad del Estado en general.
- ¿Eso implica purgas?
- Quedarse sólo en las purgas es lo que hizo sistemáticamente el Gobierno anterior. Lo que necesitamos es algo mucho más importante. Hay que capacitar, invertir, hay que devolverle prestigio, hay que generar una mística. Creer que cualquier institución se soluciona con echar a tres tipos es un error.
- ¿Qué cree que hay detrás de la fuga?
- Hay un sistema podrido. Lamentablemente esta destrucción del Estado que se hizo nos dejó los peores escenarios, con una decadencia institucional y el no funcionamiento de ninguno de los poderes. Eso ha provocado que crezca el narcotráfico como nunca antes en la historia de la Argentina. La gobernadora María Eugenia Vidal tiene que reconstruir todo de vuelta. Calidad institucional, certidumbre y previsibilidad es lo que necesitamos. Si se cree que en tan poco tiempo lo vamos a poder cambiar, es otra vez creer en la magia. Armar de cero la policía metropolitana nos llevó tres a cuatro años. Muchos más difícil es trabajar sobre algo preexistente y contaminado.
- ¿Cree que la fuga tiene algo que ver con el desembarco de Cambiemos en el gobierno de la provincia?
- No, para nada, independientemente de que están muy nerviosos todos los sectores mafiosos de la provincia, porque la gobernadora ha ido cortando sistemáticamente todos los sectores de corrupción y de caja que había. En su mensaje puso a todos muy intranquilos, pero lo que sucedió con estos tres delincuentes tiene que ver con la historia, no con el futuro. Tiene que ver con que se sintieron más inseguros estando dentro que fuera.
- ¿Cuándo se dará información oficial sobre el tema?
- (N de la R: Macri respondió estas preguntas antes de la captura de los prófugos) Cuando haya algo importante para comunicar. La palabra tiene un valor, entonces informar suposiciones o decir que los tipos están en un lugar o que se los vio en tal otro sin que eso genere un hecho concreto o una respuesta no tiene sentido.
- Usted decía que lo que pasa en Rosario no pasa en el resto del país y que en los primeros 100 días de Gobierno iba a bajar a los barrios más calientes para tomar control de la situación...
- Yo dije que íbamos a bajar a cuatro de los barrios más calientes del país. Habrá uno seguramente en la provincia de Santa Fe. No recuerdo si dije exactamente eso. Lo que siempre dije en la campaña es que Rosario estaba muy mal, pero que había algunos sectores del Gran buenos Aires y de Salta que estaban igual. De todos modos, es todo relativo: de qué le sirve a los habitantes de Selva, que tiene 8.000 habitantes, o de Comodoro Rivadavia, que le digan que Rosario está peor si ellos están peor que antes. Porque antes allí no se vendía droga y no había los niveles de violencia que ahora hay en la calle. Tampoco le sirve que le digan que en su ciudad matan a alguien cada un par de semanas y que en Rosario a alguien todos los días. Es un problema nacional. Es preocupante. La tendencia en todo el país es que el narcotráfico crece, a distintas velocidades, pero crece. Rosario tiene lamentablemente una desventaja geográfica, que es el puerto, que lo aceleró, pero la ramificación de cómo circula por los caminos de todo el país la droga es lo peor. Es un problema nacional y tenemos que estar comprometidos todos a combatirlo.
Las palabras más usadas por el mandatario