Tomás Burke, uno de los socios de la compañía que explota el recorrido de la línea 17, califica de tragedia el colapso del centro. “Es una verdadera tragedia. Recorrer seis cuadras de la calle Crisóstomo, entre Jujuy y Las Heras, nos lleva media hora. No hay manera de cumplir con los horarios, se atrasan los recorridos y el usuario, por supuesto, se enoja y busca otros medios de transporte”, detalló. Reclamó que la Municipalidad cumpla con el proyecto de reorganizar el tránsito, que prevé carriles exclusivos para el transporte público.

“Entre la cantidad de autos, las calles angostas, los autos que estacionan en doble fila o que ocupan las paradas es imposible ofrecer un servicio de calidad. Esperamos que la Municipalidad cumpla con el proyecto que prometió”, dijo el empresario.

César González, secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA, el gremio que nuclea a los choferes), celebró que algunas empresas ya estén incorporando ómnibus con aire acondicionado, algo que, sostiene, fue una propuesta del gremio. Pero, al igual que Burke, asegura que urge reordenar el tránsito en la ciudad.

“En Tucumán hay una diagramación de un coche cada tres minutos, pero es prácticamente imposible cumplir con eso porque no hay calles exclusivas o porque las paradas están obstruidas. Esperamos que este año que comienza la Municipalidad haga este cambio tan esperado. Nosotros seguiremos insistiendo”, comentó el dirigente.

En noviembre de 2014 la Municipalidad había anunciado que a principios del año siguiente llevaría adelante un profundo reordenamiento del tránsito en el microcentro. Uno de los ejes troncales de esa modificación era la delimitación de calles exclusivas para la circulación de ómnibus en el área central, algo que podría ejecutarse en las calles Córdoba, Crisóstomo Álvarez, General Paz y Santiago del Estero entre avenida Salta-Jujuy y Las Heras-Virgen de La Merced, por las que no podrían circular vehículos particulares.

El proyecto, que había surgido a partir de un estudio y las recomendaciones realizadas por una consultora especializada en transporte, quedó en la nada. Para conocer los avances de este plan LA GACETA intentó reiteradamente comunicarse con Juan Giovanniello, subsecretario de Tránsito y Transporte Público de la Municipalidad, pero el funcionario no respondió las llamadas.