Una nueva forma de administrar el tratamiento para un tipo agresivo de cáncer de mama fue aprobado recientemente por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), lo que mejora la calidad de vida de los pacientes y ahorra costos al sistema sanitario.
Se trata del trastuzumab subcutáneo, que se utiliza para tratar los tumores HER2 positivos, que afectan a alrededor del 20 % de las mujeres con cáncer de mama.
“Hasta ahora la administración de trastuzumab era intravenosa y su infusión demandaba de 30 a 90 minutos, mientras que la nueva versión subcutánea demanda apenas de dos a cinco minutos, por lo que no sólo aumenta la eficiencia de los centros sanitarios sino que deja más tiempo libre a los pacientes”, afirmó a Télam la directora médica de la empresa farmaceútica que desarrolla esa técnica, Sandra Horning.
La nueva aplicación se presenta lista para usar en una dosis fija, “lo que reduce el tiempo de preparación, la posibilidad de errores y el impacto global en los recursos hospitalarios”, explicó.
“Una versión subcutánea de cualquier medicación que reemplace la endovenosa te alivia por varias cuestiones: los tiempos, porque la preparación ya te pone nerviosa, que tengan que buscarte la vena, el golpecito en el brazo”, contó a Télam Elena Simkin, una paciente oncológica de 39 años.
Simkin vivió la aplicación de trastuzumab endovenosa porque todavía no existía la subcutánea, y respecto de la novedad manifestó: “Me pone contenta que se haya lanzado esa forma de aplicar la droga. A todas las chicas que vienen detrás de mi las va a aliviar, desde el punto de vista psicológico va a ser mucho más relajado”.
“Cada vez que iba me estresaba, por suerte tengo una enfermera que es una genia, que la quiero nombrar: se llama Ester, y me tuvo muchísima paciencia. Es importante hacer el tratamiento que a uno le proponen, poniendo la mente en positivo”, afirmó.
Constanza Celano, secretaria académica de Enfermería Oncológica de la Universidad Austral y capacitadora del Instituto Nacional del Cáncer (INC), coincidió y agregó que la vía subcutánea presenta varias ventajas para el paciente.
“El mismo paciente siente la diferencia entre la preparación, el tiempo de administración, de espera y de estancia en el hospital de día cuando recibe la vía subcutánea y no puede creer los beneficios. Cuando reciben la aplicación dicen: ‘¿Esto es así?, ¿ya está?, ¿ya estoy libre?, ¿puedo seguir con mi vida cotidiana?’. Eso los maravilla y se adhieren mucho más al tratamiento”, le dijo a Télam.
Por su parte, Valeria Cáceres, jefa del Departamento de Oncología Clínica del Instituto Ángel Roffo, señaló: “cuando el tratamiento implica 18 sesiones, todas endovenosas, más la quimioterapia es difícil mantener las vías y que las pacientes puedan completarlo sin complicaciones”.
“La vía subcutánea -añadió- es más fácil, rápida y segura, y en nuestro caso optimizará claramente los tiempos del hospital de día”. El cáncer de mama es la neoplasia maligna más frecuente en las mujeres en todo el mundo, con más de 1,4 millones de nuevos casos diagnosticados por año y más de 450.000 muertes, precisó la especialista.
En Argentina es la primera causa de muerte por tumores en mujeres, ya que provoca alrededor de 5.600 muertes por año.