El deseo era intenso. Al “no podés” lo fue domando con estudio, con profesores, otorrinos, fonoaudiólogos, terapeutas... El desaliento redobló los tambores del prejuicio: “una rockera no puede cantar folclore”. Las copleras purmamarqueñas le sacudieron el corazón y le mostraron una senda. De tanto remar contra la corriente, fue encontrando en su interior las pulsiones esenciales del canto. Betiana Charny (1985) ha dado a conocer “Esta voz”, su primer cedé, integrado por 13 piezas poco o nada transitadas del folclore latinoamericano y argentino. Se apoya principalmente en el guitarrista Javier Rivero, dueño de un toque sutil y decidor; también se destaca su colega José Ramos. Son invitados Juan Falú (guitarra), Diego Marioni (vientos) José Aguirre (guitarra y voz), Lucas Querini (piano), entre otros. “Ay mi coyita, pelito duro, ojitos tristes, corazón puro libre tu almita libre, como el viento...” (Coyita), canta Charny y entrevera su ternura con la de Aguirre. “Puedo contarles, Marías, que en el cielo de mi pueblo un relámpago de furia hizo llorar el lucero”, canta en “Cielos nuevos”, de Pepe Núñez y Falú. Charny le encuentra a cada pieza su latido interior. “Mercedes Yampa” (de Néstor Soria y Topo Encinar), “Flor de retama”, “Pajarito en sol”, “El colero”, “Chivo que rompe tambó”, “Lo que sos mi chamamé” se hallan entre los temas más logrados. “Ascender hasta el cielo en mi voz y gritando a los vientos llorar en las nubes y llover con la lluvia mi voz...”, ese pareciera ser el gesto de esta rosarina que se trepa a los matices de la interpretación y echa rodar su caudal emocional en cada canción.

- Productor: Juan Iñaki
- Género: folclore argentino y latinoamericano
- Duración: 50'
- Sello: Independiente