El “raquitismo de las socas” (RSD) en caña de azúcar es una de las enfermedades más importantes en términos económicos.

Actualmente, en Tucumán se registra una disminución del rendimiento cultural de entre un 17% y un 34%, en las variedades más cultivadas, lo que se traduce en menos caña que se envía al ingenio para molienda y extracción de azúcar.

“Esta bacteriosis infecta las plantas, colonizando interiormente el tallo, sin producir síntomas visibles”. Sólo se percibe un tamaño inferior en el diámetro y en la altura de los tallos, lo que comúnmente se atribuye y confunde con una mala calidad del suelo, problemas en la fertilización o mal manejo del lote, entre otros agentes causantes.

“La transmisión de la enfermedad” se produce, principalmente, “por plantar semilla enferma y a través de los elementos de corte durante el manejo del cultivo”.

Estrategias

Por esto, la estrategia para controlar esta bacteriosis implica “descartar los lotes semilleros con algún grado de infección y reemplazarlos por un nuevo lote con ‘caña semilla’ libre de patógeno”.

También, se deben emplear prácticas para prevenir la dispersión planta a planta. “Es importante realizar un buen ‘descepe del cañaveral viejo’, para evitar que el rebrote de alguna cepa se mezcle y enferme al semillero durante el manejo posterior”.

Para analizar la calidad sanitaria de la ‘caña semilla’ a multiplicar de los productores, el Laboratorio de Fitopatología del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) Famaillá recibe las muestras, que deben ser de 10 tallos (3 entrenudos inferiores cercanos a las raíces) de diferentes surcos del lote a analizar.

Identificación

Dichas muestran deben estar bien identificar con etiquetas que contengan la siguiente información: lote, variedad, edad, localidad y nombre del productor.

Y pueden ser entregadas en la sede de la EEA Famaillá (Ruta Provincial 301, km 32) o en las Agencias de Extensión Rural del INTA localizadas en el área cañera de la Provincia.