En una movida que puede salvar muchas vidas, la AFA empezó a repartir 148 desfibriladores para que los clubes lo pongan a disposición en sus estadios durante los partidos y tratar de evitar la muerte súbita. “Cada 10 casos de muerte súbita por una arritmia, si el desfibrilador llega a la persona en menos de tres minutos, hay un 80% de posibilidades de que se salve”, explicó Roberto Peidró, vicepresidente de la Fundación Cardiológica Argentina. “Cada minuto que pasa se pierde un 10% de la posibilidad de salvar la vida, es decir que si se pierden diez minutos es casi nula la chance de salvar a la persona”, agregó Peidró.


Los clubes llevan el control

Por Fernando Martoni, presidente de la URT

En casi todos los deportes hay una exigencia mínima para que se pueda practicarlo, como es el caso del rugby y del hockey, por ejemplo. En rugby solicitamos el apto médico, que es una serie de estudios que los jugadores se tienen que hacer año tras año. Electrocardiogramas, exámenes rutinarios y análisis. También estudios más complejos que duran cuatro años con exámenes específicos de la cervical. Después de esos cuatro años, los jugadores se lo tienen que volver a realizar. En realidad, la Unión no maneja los aptos médicos, de eso se encargan los clubes. Ellos mandan las listas a la URT certificando la aptitud de los jugadores. 


En el hockey exigen controles

Por Rafael Pirlo, presidente de la ATAH

En hockey se solicitan dos tipos de revisaciones médicas. Para  menores de 12 años y otra para mayores de 12. En menores se realiza la revisación médica, más un electrocardiograma. Luego, el médico completa una ficha con todos los antecedentes de la jugadora que deben firmarla los padres, avalando que su hija puede jugar. En mayores es la misma revisación, más la ficha firmada por los padres, pero se le solicita además una ergometría cada dos años. Hubo casos que mediante la ergometría se detectaron anomalías de jugadoras que tuvieron que tratarse. En algunos casos viajaron a Buenos Aires para hacerse los exámenes.


Deben tener un certificado

Por Guillermo Rubino, titular de Fed. tucumana de Atletismo

Los atletas compiten con el carnet de medicina del deporte que incluye un electrocardiograma. El atleta puede presentar el carnet o bien, un certificado médico que conste que está apto para la práctica de atletismo. Los estudios más profundos forman parte del seguro médico que tienen los deportistas. Años atrás había un seguro de la Caja Popular, donde se exigían varias cosas. Ahora, los atletas compiten con el seguro de sus colegios. Además, la Facdef y el CEF están protegidos por una empresa de cobertura médica. Lo que le pasó a Yane es una alerta para todos.


Preguntan para qué es el control

Por Vicente Machín, dirigente de automovilismo

En general quienes practican deportes mecánicos son reacios a hacerse estudios correspondientes para poder acelerar en un circuito o en los caminos. Preguntan para qué y muestran un grado de inconciencia con respecto a algo que no sólo les puede salvar la vida, sino también a los espectadores que van a verlos correr. Es que no es lo mismo que sufra un ataque un piloto que maneja un coche a que le pase a alguien que practica otro deporte. Nosotros imponemos aquí una licencia médica nacional, que controla un médico de la CDA del ACA. Con ello, ganó el deporte y también la vida.


Un problema cultural

Por Martín Acuña, dirigente del enduro

Hay mucha informalidad en el asunto de los controles y en muchos casos ni siquiera existen. Lo que se vive es un problema cultural: son tan irresponsables los que intentan no hacerse un psicofísico como debe ser, como aquellos que los extienden sin revisar nada. Hasta llego a pensar que se prefiere el negocio antes que hacer deportes con seguridad. En el enduro no hay revisaciones médicas, sólo se pide que cada piloto presente un “deslinde” de responsabilidad ante escribano. Y, por extensión, se apela a que quien compite sea responsable por su salud  haciendo lo que debe.


Cada vez se hacen menos estudios

Por Ramón Brizuela, médico de Concepción FC

Es increíble, pero cada vez se hacen menos estudios para tratar de localizar los problemas que tienen los deportistas. Los controles deberían ser más frecuentes y bien profundos. Y deberían hacerse cada tres meses, teniendo en cuenta la exigencia a la que son sometidos. Estudios de cardiología pueden llegar a mostrar algunas fallas congénitas. El carnet de medicina del deporte debería ser bien completo, ya sea para los chicos como para los grandes. A partir de hoy, los futbolistas de Concepción pasarán todos por mi consultorio para hacerse estudios.


El único culpable es el gobierno

Por Roberto Michavila, ex presidente de la Fed. Tuc. de Basquet

La muerte de Yane se pudo haber evitado si en Tucumán se cumpliera con la Ley de Medicina del Deporte. Tengo 65 años y cuando yo era juvenil, nos exigían todos los controles. Íbamos a un hospital y nos hacían controles de todo tipo. Salíamos con un carnet oficial. Había grandes deportistas que no podían jugar hasta que no tenían el alta médica. Ahora es un “viva la Pepa”. Me hago responsable de lo que digo. Acá el único culpable es el Gobierno provincial, porque hay una ley, que tiene que ser cumplida por la Secretaría de Deportes y por el Siprosa, y no se cumple.