El método de desmenuzar alimentos con la ayuda de una licuadora es un recurso primordial a la hora de preparar depurativas comidas cotidianas. Más aún durante el verano, cuando el calor impone un cambio de hábitos de consumo y la necesaria desintoxicación del organismo. El sitio naturista espaciodepurativo.com asegura que, a través del batido, se puede generar una gran variedad de combinaciones para dar vida a rápidos platos sustanciosos, que pueden convertirse en nuestras prácticas y rápidas comidas principales. Son como fast food, pero nutritivos y saludables.
“Al licuar (desmenuzar), estamos ayudando a superar los crónicos problemas de asimilación permitiendo que los nutrientes sean metabolizados en una forma más eficiente”, asegura Néstor Palmetti, director de Espacio Depurativo.
Esto se puede potenciar con el empleo de ingredientes predigeridos (germinados y fermentados) y con la posibilidad de evitar ingestas concentradas y de gran volumen. Al disponer de batidos que se conservan varias horas en heladera, podemos organizar fácilmente nuestras comidas mediante sencillas ingestas licuadas, pequeñas pero frecuentes.
Mejor, licuar
En cuanto a la popularidad de las jugueras, Palmetti aseguró que el licuado resulta siempre preferible al centrifugado, porque evita el desmembramiento de los vegetales, que no sólo pierden celulosa, sino también la pulpa y la valiosa fibra soluble (mucílagos y pectina). Al abordar un proceso depurativo, en presencia de órganos digestivos inflamados o sensibles, o cuando se usan ingredientes altos en celulosa (el caso de hojas de germinados o brotes fibrosos), puede hacerse uso del colado para descartar el eventual exceso de fibra insoluble. “La ventaja de los batidos radica en su rápida preparación, en su fácil digestión, en la creativa variabilidad gustativa (se pueden rotar periódicamente los ingredientes), en la posibilidad de fraccionar las ingestas del día y en la adaptación a la disponibilidad de los alimentos de acuerdo a la época del año.
Batidos saciantes
Existe batidos en los que se puede hacer una creativa combinación de frutas y verduras, tanto dulces como saladas. Es una forma interesante de reeducar el paladar, sobre todo en personas habituadas a la comida cocida y condimentada. Esto permite reconquistar el instintivo aprecio por un nutriente cuasi esencial como la clorofila (hojas verdes) o las mineralizantes algas. “La gente reacia a ensaladas crudas, puede ir reeducando el hábito mediante el consumo de licuados que combinen frutas dulces con vegetales de hoja, un toque de algas en polvo o el cremoso aporte de la palta”, agregó Palmetti.
En este sentido, el licuado es un medio práctico para la incorporación cotidiana y en pequeñas dosis de complementos de primer orden como la maca, la levadura de cerveza, la harina de vino, las algas espirulina, la harina de algarroba, la miel de abeja o el azúcar integral mascabo.
En materia de endulzantes, también se puede hacer uso de frutas desecadas (pasas de uva, dátiles, higos) previamente hidratadas.
También se pueden incorporar condimentos y aromas a través del uso de extracto de vainilla, cardamomo, jengibre, canela en polvo o sal marina líquida.
Sopas completas
Otra propuesta de licuado para utilizar como comida principal, es la sopa energética utilizada por la doctora Ann Wigmore en su Instituto de Salud (Puerto Rico), que tiene una gran cualidad nutritiva, una sencilla digestión y un gran poder depurativo (ver receta en Opción 3).
Otro tradicional y exquisito ejemplo de sopa licuada es una variante del clásico gazpacho andaluz. Simplemente hay que licuar tomates maduros, zucchini o pepinos, palta, apio, cebolla, perejil, aceite de oliva, sal marina, vinagre o limón y salsa de soja, todo en combinaciones según el gusto personal. Si se usan remolachas (su jugo o bien ralladas), paltas y cebolla como ingredientes principales, se puede dar lugar a la sopa rusa conocida como borscht. Si bien se trata de sopas fría, se puede siempre darles, en caso de necesidad, un toque de hornalla, cuidando no exceder en la temperatura.
0pción 1
Un rápido y sabroso batido saciante
Licuar una banana, una manzana, un vaso de leche de semillas (puede ser de almendras o de alpiste o bien algún jugo de fruta como la naranja), dos cucharadas de harina de algarroba, una cucharadita de algas espirulina, otra de maca en polvo y unas gotas de extracto de vainilla para dar un poco de sabor. Se puede completar la preparación con algunas hojas verdes (como la espinaca, la acelga o la misma lechuga). Un vaso de este gustoso batido nos garantizará plenitud y saciedad por varias horas. Se hace en segundos y se puede guardar el sobrante en heladera por unas horas.
Opción 2
Batido verde depurativo y antioxidante
Ingredientes: 5 cm de apio, 1 pepino, el zumo de un limón, una cucharada de postre de jengibre rallado, un bol de espinacas frescas, 3 manzanas y una cucharada sopera de perejil fresco picado. Limpiamos todos los vegetales y los pasamos por la licuadora con un poco de agua, si nos queda muy denso se puede utilizar después un colador. El jugo de limón y el jengibre se pueden añadir al final. El nivel de dulzor dependerá del tipo de manzana elegida.
Propiedades: es un cóctel de vitaminas y minerales, oxigenador de la sangre. También ayuda a regular el tránsito intestinal y brinda mucha energía.
Opción 3
Sopa energética, nutritiva y de gran poder depurativo
La receta de la doctora Ann Wigmore, del Instituto de Salud de Puerto Rico combina los siguientes alimentos: agua enzimática, germinados (de cualquier semilla, mejor si es de girasol o de amapola), frutas (palta y manzana), hojas verdes (hierba de germinado de lentejas, soja o alpiste), algunas hojas de rúcula, abundante perejil, hortalizas (tales como apio, o brócoli, a gusto de cada uno) y algas marinas (nori en escamas o kelp en polvo). Todo se licúa muy bien y se consume sin colar frío o bien levemente caliente.