Por primera vez desde que iniciaron el paro en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), hace 86 días, los docentes recibieron, por parte de las autoridades, una oferta que implica dinero directo al bolsillo: un extra de $ 1.000, denominado fortalecimiento docente.

Formalizaron el ofrecimiento durante un encuentro que se realizó entre las 15 y las 17.30 de ayer, en la sala Juan B. Terán, donde sesiona el Consejo Superior. Participaron del mitin la rectora, Alicia Bardón, el vicerrector, José García, los representantes de la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNT (Adiunt) Oscar Pavetti (secretario general), Walter Díaz (de prensa) y Ariel Osatinsky (de finanzas), y 11 decanos: Héctor Navarro (Agronomía), Olga Paterlini (Arquitectura), Silvia González (Bioquímica), Luis Jiménez (Económicas), Sergio Pagani (Exactas), Adela Seguí (Derecho), Beatriz Silva (Educación Física), Mercedes Leal (Filosofía), Ricardo Zelaya (Medicina), Liliana Zeman (Odontología) y Rosa Castaldo (Psicología). Se trata de la primera vez que las conducciones de las facultades intervienen de manera activa. Durante los 85 días de conflicto mantuvieron un bajo perfil, y sólo se limitaron a acompañar, mediante notas firmadas, algunas propuestas que ofrecían a los docentes la propia Bardón o su funcionariado.

“La UNT ofrece una suma adicional por fortalecimiento docente de $ 1.000 por encima del salario para cada docente de grado a partir del 1 de agosto y hasta la apertura de la próxima paritaria”, dice la cláusula 1 del acta que formaliza el ofrecimiento. El beneficio también alcanza a los docentes de las siete escuelas experimentales de la UNT, aunque, en algunos casos, será de menos de ese monto. “En el caso de docentes preuniversitarios, el adicional (de $ 1.000) se otorgará a los que dictan 15 horas o más en las escuelas experimentales. Se aplicará de manera proporcional a los que dictan menos cantidad de horas”, señala el acta.

Fuentes cercanas a uno de los Decanatos que participaron confiaron a LA GACETA que el dinero, alrededor de $ 5 millones por mes, provendrá mayormente de la Secretaría de Políticas Universitarias de la Nación, y el resto saldrá de recursos propios de la UNT.

La suma dineraria no fue lo único que ofrecieron las autoridades universitarias. “La UNT se compromete a que no se aplicarán sanciones disciplinarias ni se iniciarán acciones legales contra docentes o estudiantes por su participación en el marco del presente conflicto”, prevé el tercer punto. Los dirigentes de Adiunt también asumieron un compromiso: “exhibir el acta a los estudiantes (que mantienen la toma del Rectorado) a fin de que sea considerada en sus instancias de toma de decisiones”.

Asamblea

La propuesta fue recepcionada por los dirigentes; pero será sometida a debate en la asamblea que se realizará desde las 9 del martes en Arquitectura. El 23 de mayo, los docentes iniciaron un paro por tiempo indeterminado, tanto en las facultades como en las escuelas de la UNT. Para el segundo cuatrimestre, los docentes flexibilizaron parcialmente la medida: mientras en las unidades académicas continúan con el paro “duro”, en las escuelas experimentales realizan huelgas rotativas de 48 horas semanales. Precisamente, para la semana que viene está previsto que paren el martes y el miércoles, pero esto quedará sujeto a la decisión de la asamblea general del martes.

Al inicio del conflicto reclamaban un aumento salarial del 40%, en un pago y retroactivo a enero. El 30 de junio la Nación dio por cerradas las paritarias. Adiunt y Conadu Histórica -única federación que no aceptó la oferta- empezaron a exigir la urgente reapertura de la negociación. En el ámbito local, el gremio docente reclama que las autoridades de la UNT den un plus de emergencia de $ 2.000, con fondos presupuestarios, hasta que se reabra la paritaria nacional. Además, querían que para la primera quincena de octubre se reforme el estatuto para que se incorpore carrera docente y plena ciudadanía para los preuniversitarios. Sobre este punto, la UNT reiteró su voluntad de que la reforma inicie el 30 de octubre. La última palabra la tendrá el Consejo Superior.

Tras el mitin, Bardón sugirió que además de los $ 1.000 se mantienen otras ofertas formuladas previamente a Adiunt. “Es un acta adicional a las otras propuestas que ya se hicieron. Todos queremos finalizar este conflicto para que el Rectorado pueda funcionar”, dijo.