ACTÚA HOY

• A las 22, en el Centro Cultural Virla (25 de Mayo 265)

Poder y sentimientos, racionalidad e instintos se encuentran en “La tempestad reciclada, si Shakespare hubiera conocido Argentina”, la obra de teatro que presentará hoy el elenco salteño Espacio Inverso, en el XVI Julio Cultural de la UNT.

La creación de Idangel Betancourt contrasta con “La tempestad”, escrita por William Shakespeare y que habla sobre el colonialismo, la civilización y la barbarie. El texto del dramaturgo cubano radicado en Salta se ubica en un momento específico de la historia argentina: la caída del Gobierno de Fernando De la Rúa en 2001 y las manifestaciones sociales que se produjeron en la Plaza de Mayo de Buenos Aires.

“El término ‘reciclado’ tiene que ver en un plano específico de la historia política y social argentina, pero también americana. Habla de cómo figuras, modos de operar y de pensar terminan cíclicamente llevando a la sociedad a una crisis, donde los muertos y los castigados están siempre del mismo lado: el pueblo, sin que este pueda advertir cuando es arrastrado por intereses ajenos”, resume el autor, quién además dirige y protagoniza “La tempestad reciclada”.

El teatrista da su visión sobre ese episodio: “creo que la clase política y los poderes económicos no debieron poner en peligro la democracia; no estoy de acuerdo con que se haya destituido a un Presidente, lo que no es defender a De la Rúa, ni a toda la corrupción en su entorno”. “Pero una democracia debe tener mecanismos como para evitar el estallido social y sus consecuencias. El voto es una herramienta que todavía no se sabe aprovechar, y la ciudadanía es otra que a veces por comodidad no ejercemos. Es un error dejar todo en manos de los políticos”, agregó el actor cubano, que llegó al país en 2002.

A Betancourt lo acompañan en el escenario Luis Caram (también a cargo de la dirección de arte), Miguel Colán, Nahuel Gómez, Luciana Chiozzi, Noelia Gana, Néstor Mevorás y Gastón Mosca. En cuanto a los personajes que intervienen en la obra, el autor estructuró un paralelismo entre los de Shakespeare y los de la historia argentina. Así, Próspero se entrelaza con Domingo Sarmiento; aparecen Evita y Eva a través del cuento de “El simulacro de Borges”; Calibán se funde con un activista social, y todo se articula con textos del Facundo de Sarmiento, de Rodolfo Walsh, de Fito Páez, de Rodolfo Kusch y de Eduardo Galeano.

La obra fue valorada por su puesta coral que involucra ocho actores en escena, que se desdoblan constantemente, con cambios de vestuario, travestismo y una dinámica que hace que la puesta no caiga en una bajada de línea, sino en un espacio que convoca a la emoción y a la reflexión de lo que somos o no capaces de hacer en determinados momentos. (SALTA-C)