BUENOS AIRES.- Tras seis días de internación, ayer, la presidenta, Cristina Fernández, se retiró de la Fundación Favaloro. Regresó a la Quinta de Olivos luego de ser sometida a una operación para extraerle un hematoma de su cabeza. Según el parte médico, deberá guardar "estricto reposo" durante un mes y no podrá viajar por aire. 

La mandataria, quien ayer recibió el alta médica de la clínica de la fundación Favaloro, dejó el centro de salud a las 13.38, y viajó en la parte trasera de un Audi plateado. La salida de Fernández fue saludada por decenas de militantes de las agrupaciones kirchneristas Tupac Amaru y Kolina, que se congregaron en las veredas de la calle Venezuela, por donde salió raudamente el vehículo escoltado por la custodia presidencial y motociclistas de la Policía Federal.

Monitoreos
La jefa de Estado se recluyó en la residencia de Olivos junto a sus familiares más directos y estuvo acompañada en sus últimas horas en la clínica por el médico presidencial Luis Buonomo, quien se encargará de coordinar los monitoreos previstos en conjunto con la fundación Favaloro.

Evolución Favorable Alfredo Scoccimarro, el vocero presidencial que ni aún ayer abandonó la formalidad del traje y corbata, anunció que le habían dado el alta a la mandataria y transmitió los saludos "y el cariño de siempre" de la jefa de estado a sus seguidores.

Según el parte médico de ayer de la fundación Favaloro, "debido a la favorable evolución postoperatoria se ha decidido el egreso hospitalario" de la Presidenta. La clínica, donde fue operada el martes 8 de octubre, indicó que la Presidenta "continuará con estricto control" cardiológico, neurológico y clínico.

De acuerdo al parte oficial, "los puntos de sutura se retirarán a partir del décimo día; oportunamente se realizara una neuroimagen de control". "Se indica estricto reposo por 30 días y evitar traslado aéreo hasta próxima decisión médica basada en la evolución" de la Presidenta.

Los especialistas de la Fundación Favaloro indicaron que los controles clínicos cardiológicos estarán a cargo de Francisco Klein y Ramiro Sánchez, el neuroquirúrgico con Cristian Fuster y el neurológico en manos de Facundo Manes. Además, la atención médica seguirá supervisada por los doctores Luis Buonomo y Marcelo Ballesteros de la Unidad Médica Presidencial.

Lejos de la política

"Perfil.com" publicó que, según fuentes de la Casa Rosada, pasarán como mínimo unos 45 días antes de que la Presidenta pueda ocupar nuevamente la centralidad de las decisiones, como ocurría antes de ser internada. Sin embargo, también reconocen que la decisión de suspender el reposo dependerá de ella.

En varios despachos del Gobierno estiman -un poco con resignación, pero también con preocupación- que hasta mediados o fines de noviembre el vicepresidente, Amado Boudou, deberá seguir a cargo del Ejecutivo. "Cristina se recupera bien, pero la operación que tuvo fue delicada, no podrá hacer esfuerzos intelectuales por varias semanas, no estoy esperando que me llame", describió un ministro y descartó que a la Presidenta se la vea en público durante los 15 días que quedan hasta las elecciones legislativas del 27. (DyN-Especial)