SALTA (Enviado especial, Miguel Décima).- El aporte de Augusto Max, esta vez, no alcanzó para que San Martín regrese al "Jardín de la República" con el resultado que fue a buscar a la tierra de Juventud Antoniana. El "Jefecito" aportó su acostumbrado despliegue y quite en la mitad de la cancha, sin embargo, sus compañeros no estuvieron en la misma sintonía, entonces el "santo" lo padeció.

A pesar de este panorama, el volante central consideró que no merecieron perder. "En el primer tiempo manejamos mejor la pelota y creamos situaciones como para ponernos arriba. Pero, mirá las cosas que tiene el fútbol, ellos terminaron facturando en una de las tres jugadas de peligro que se le presentaron. En la eficacia que ellos tuvieron para definir estuvo la clave de este resultado", analizó la figura del club de La Ciudadela.

"Nos descuidamos en esa pelota parada y nos convirtieron. Mayor mala suerte no podíamos haber tenido ante un adversario que de ninguna manera fue superior a nosotros", lamentó Max, que luego agregó: "El gol llegó luego de una serie de rebotes. La pelota quedó boyando en el área y no pudimos despejarla".

En lo que Max sí coincidió con la mayoría de los presentes en el "Padre Ernesto Martearena" fue que el encuentro fue más luchado que jugado. "Se peleó demasiado, especialmente en la mitad de la cancha. No tuvimos la precisión necesaria para establecer el juego que necesitábamos. Sin tratar de buscar una excusa a la derrota, creo que todavía estamos sintiendo el esfuerzo de los trabajos de pretemporada. Nos iremos aflojando a medida que vayan transcurriendo los partidos", indicó confiado.

Max también consideró que al grupo le está faltando cierta coordinación de mitad de cancha hacia atrás, pero así y todo no cree que San Martín haya jugado mal.

"Si nos ponemos a contar como se produjeron la mayoría de las situaciones de gol de ellos, vamos a coincidir en que todas nacieron por pelotazos y nunca con pelota dominada", aseveró el mediocampista, acostumbrado a ser la figura del Equipo. Juegue bien o mal San Martín.