Basta con pararse en cualquier esquina céntrica de la capital tucumana para ver que por las calles circulan más vehículos importados que en años anteriores. Esto se debe a un incremento del patentamiento de estos rodados, impulsado por los precios seductores de algunos modelos de lujo, que en el mercado se venden en dólares, pero al tipo de cambio oficial. Este fenómeno, aún incipiente, se explica, entre otras razones, por la brecha que separa a la cotización establecida por el Banco Central del dólar paralelo, o "blue". Además, entra en este juego la dinámica de la inflación, que empuja al público a gastar sus ahorros, ya sean en pesos o en divisa norteamericana, para evitar que pierdan valor.

Representantes de concesionarias locales, consultados por LA GACETA, coincidieron en que las ventas crecieron durante los primeros cinco meses del año, entre el 15% y el 20% en promedio, y que alcanzaron un pico entre fines de abril y principios de mayo, cuando el dólar paralelo trepó a $10. "Desde esos días, la gente se acerca a consultar y a concretar operaciones. El incremento de la demanda, también fue favorecido por la disponibilidad de stock en las concesionarias, luego de que el Gobierno nacional liberara las importaciones, a mediados de 2012", explicó Fernando López Mazza, gerente del agente oficial Nissan en Tucumán.

En un informe reciente, la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) precisó que en los primeros cinco meses de 2013 las automotrices vendieron a los concesionarios del país 213.827 rodados importados (entre automóviles, furgones, camionetas y camiones), el 13% más en comparación con el año pasado, cuando se patentaron 186.347 unidades. Por otro lado, la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), remarcó que entre enero y mayo de 2013 se patentaron 247.95 vehículos extranjeros, una suba del 5,2% respecto de igual período de 2012, cuando se comercializaron 234.813 unidades.

Dólares en mano Marcos Sundblad, gerente comercial de Rolcar -agente de Mercedes Benz- señaló que la diferencia entre las dos cotizaciones del dólar en el mercado cambiario lleva a que quienes tienen dinero en divisa estadounidense se inclinen por comprar importados como un camino para resguardarlo. "Hoy, un argentino puede comprar un auto extranjero al mismo precio que en Europa o en Estados Unidos. Esto ocurre porque, si bien la conversión del precio de la unidad se hace al dólar oficial, cuando el cliente tiene dólares en billetes, la conversión se hace al blue", precisó el directivo.

No es una inversión

Otro de los factores que marcaron los empresarios es la inestabilidad y los elevados precios del mercado inmobiliario, en el que muchas personas confían para invertir su capital. El economista Nicolás Litvinoff, director del sitio Estudinero.net, afirmó que el valor de los coches extranjeros cayó desde que empezó el cepo cambiario. "La gente interpreta esto como una posibilidad de inversión. Esto sucede porque los importados están por debajo de su precio promedio en dólar billete", manifestó. Sin embargo, consideró que comprar un auto de lujo no es una buena inversión porque tienen gastos fijos muy altos, en impuestos y en mantenimiento. "Se podrá determinar si es una inversión al momento de venderlo, es decir si se recupera al menos una parte del dinero invertido", concluyó.