"¡Intendente, no se olvide de la inseguridad!", le gritó una mujer a Javier Pucharras, cuando salía de la cooperativa del plan "Argentina Trabaja" que minutos antes había visitado José Alperovich. En el apuro por subir a la camioneta, el jefe municipal de Tafí Viejo, no la escuchó. Debía reunirse con vecinos que protestan por la ola de robos en la ciudad, pero el encuentro se frustró por la recorrida del gobernador.

Más tarde, Pucharras recibió a LA GACETA en la sede municipal. Dijo que coordinará una nueva reunión, y no descartó que detrás de las protestas haya existido alguna intencionalidad política, aunque remarcó que la mayoría de los manifestantes realizan un reclamo legítimo.

"Es inevitable que en este tipo de marchas la cuestión política aparezca, pero creo que la mayoría de las personas que asiste lo hace para buscar una respuesta", dijo. ¿Cuáles son esas intenciones políticas? Sacar algún rédito para posicionarse y desestabilizar la gestión municipal, según el intendente. "Eso es así y está claro. Los que protestan legítimamente son lo suficientemente inteligentes para despejar a los que van con esas intenciones", destacó.

Luego de los incidentes en la comisaría de Lomas de Tafí, ocurridos hace 15 días, los manifestantes dijeron que punteros políticos les habían pagado los colectivos. Pucharras calificó de vergonzosa la situación. "En los últimos reclamos no se llegó a ese extremo, pero hay gente que busca hacer un 'caldo de cultivo' para eso", dijo.

Altibajos

"Desde hace unos años hay momentos de picos de inseguridad, que luego pasan. En general son cometidos por gente que no es de la zona. No es permanente. Tiene altibajos y estamos en uno de esos momentos de tensión", explicó el jefe municipal. Esta vez, los robos se concentraron en el centro, por lo que Pucharras cree que fueron más visibles.

El municipio aportará más de 20 cámaras de seguridad. Ya está terminado el centro de monitoreo (que costó $ 400.000) y resta la compra de las cámaras y las obras para su colocación.

A pesar de las sospechas de que los delitos crecen cuando viene "gente de afuera", Pucharras reconoció que en Tafí Viejo hay "zonas rojas", aunque no mencionó a los barrios "para no estigmatizarlos".

"Tenemos sectores conflictivos donde hay gente que sabemos que no es de buen vivir. Gracias a Dios hasta ahora no ocurrieron delitos de gravedad, sino escruches, que te quiten el teléfono o robarte la cartera sin mayores consecuencias", describió.

Pucharras afirmó que trabajan con jóvenes que estuvieron en conflicto con la ley, muchos de los cuales fueron incorporados a las cooperativas del "Argentina Trabaja". Antes, habían sido incluidos en planes municipales. "La mayoría ha respondido. Un sector decía que Pucharras estaba amparando ladrones, pero el fin era realmente instruir. Muchos de estos chicos lograron salir de la adicción", manifestó.

Además, el intendente destacó que, dentro de este esquema de política social, crearon 18 canchas polideportivas, se abrió un centro de contención para adictos y se dictan talleres de instrucción. "Queremos satisfacer los reclamos de los vecinos", afirmó Pucharras.