Si bien todo el año es un buen momento para esforzarse por alcanzar un peso saludable, el verano es ideal para hacer más actividad física. Los médicos recomiendan realizarla a primera hora de la mañana o cuando cae el sol para evitar los golpes de calor. Es importante que tomés mucho líquido antes, durante y después de hacer ejercicios y, sobre todo, no arrancar en ayunas porque está comprobado que así se pierde masa muscular y no grasa. "Cualquier ejercicio aeróbico es útil: caminar, correr, trotar, nadar, bailar, andar en bicicleta. Lo ideal es hacer actividad física entre 30 y 60 minutos por día, de seis a siete días por semana. Los músculos no tienen memoria, por lo que no sirve hacer muchas horas en pocos días a la semana. Por ejemplo: el domingo tengo más tiempo, entonces aprovecharé el día para caminar seis horas seguidas. Esto es inútil", sentenció el especialista Silvio Schraier. El verano también es buena oportunidad para regularizar el descanso, lo que contribuye al control del sobrepeso. "Dormir poco puede llevar a comer más porque se desorganiza el reloj biológico. Por otra parte, está demostrado que la gente que no desayuna engorda más que la que lo hace y también es cierto que para bajar de peso es imprescindible desayunar", advirtió el médico.
Mové el esqueleto
Cualquier ejercicio aeróbico es bueno.