El calor suele causar problemas de salud, sobre todo en personas mayores. Por eso es necesario beber mucho líquido, aunque no tengás sed. Durante el día cerrá las ventanas y oscurecé la casa para que no entre calor. Por la tarde y durante la noche, en cambio, conviene abrir las ventanas y airear las habitaciones con el aire fresco. Si podés, evitá salir a las horas en que hace más calor. Si tu casa es muy caliente, andate a lugares con aire acondicionado como shoppings, cines o bares. Hacé las compras a primera hora de la mañana y vestite con prendas de algodón, livianas y de colores claros.