BUENOS AIRES.- El Gobierno tiene escasas chances de revertir el fallo del juez de Nueva York, Thomas Griesa, quien obligó al país a pagarle U$S 1.300 millones a los tenedores de bonos que no entraron al canje, según coincidieron distintos especialistas.
El principal negociador de la reestructuración de la deuda en 2005, Guillermo Nielsen, advirtió que "no es fácil llegar a la Corte Suprema de Estados Unidos porque aparentemente está limitada a los casos federales. De unos más de 5.000 pedidos por año, la Corte toma entre 45 y 60 casos según los años. Entonces me parece que las chances son bajas, no es imposible, pero son muy bajas".
Nielsen agregó que "en la Corte de Apelaciones ya hay un fallo unánime respaldando a Griesa, en contra de la posición argentina", y sostuvo que el camino de la Argentina es "asegurar el no default de los bonos nuevos".
Del mismo modo, el asesor de asuntos económicos de la Reserva Federal de Dallas, Carlos Zarazaga, señaló tajantemente que "la Corte Suprema no va a aceptar la apelación" y que "ni siquiera van a considerar el caso como jurisdicción. Es muy difícil llegar a la Corte Suprema de Estados Unidos. Griesa no hace justicia en base a cuestiones éticas o humanas, él mira el contrato y dice que no le iban a pagar a uno distinto que el otro". Zarazaga añadió que "ya estaba muy claro que el contrato decía esto, y Griesa está aplicando lo que dice la ley".
Respaldos
En el plano político, figuras del oficialismo hicieron conocer su respaldo a los anuncios formulados por el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, quien dijo que el país procurará llegar al máximo tribunal estadounidense.
El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, respaldó lo que calificó como "pelea que está dando la presidenta" Cristina Fernández y recordó que los "fondos buitre" no estuvieron orientados "a la producción y al trabajo, sino a la ruleta financiera".
El presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez (FPV), afirmó en tanto que "es inaceptable que los fondos buitre se lleven como carroña nuestra propia soberanía como país".
En declaraciones formuladas en Posadas, indicó que "la Argentina asumió siempre sus compromisos nacionales a través de procesos legítimos" y llegó "a un acuerdo con el 93% de sus acreedores" en las dos etapas del canje que realizó.
El presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, Roberto Feletti, manifestó que "Griesa desconoce que hay esfuerzos compartidos y que en eso se basó la reestructuración de deuda argentina".
"Pretender que un fondo especulativo minoritario (pueda) satisfacer el 100% y desandar una reestructuración de deuda, aceptada por el 93% de los bonistas, es vulnerar una situación de jurisprudencia nacional e internacional", advirtió.
Entre los economistas, Martín Redrado reclamó al Gobierno "más profesionalismo y diplomacia financiera y menos atril", pero afirmó que "el fallo del juez es claramente equivocado".
Entre los empresarios, el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), José de Mendiguren, advirtió que el fallo de Griesa genera un "antecedente por el cual no habría más reestructuraciones de deuda".
"La gente se quedaría afuera para pedirle después a los jueces que les den el 100%", planteó el dirigente fabril. Agregó que la decisión de Griesa "es de cumplimiento imposible".
La Asociación de Importadores y Exportadores de la República Argentina (Aiera) apoyó al Gobierno nacional en su intención de apelar el fallo del juez Griesa, por considerar que "la Argentina debe mantener y hacer respetar su soberanía".
También las cámaras empresarias nucleadas en la Confederación General Empresaria (Cgera), repudiaron el fallo al afirmar que "los capitales especulativos no pueden estar por encima de un Estado soberano" . (DyN)