CARACAS, Venezuela.- Un par de semanas antes de las elecciones, la lucha de Hugo Chávez contra el cáncer apenas se mencionaba, pese a que hace algunos meses, en Venezuela sólo se hablaba de eso. Ahora, la salud del presidente, reelecto ayer para cumplir su cuarto mandato, vuelve a ser un tema de Estado.
El año pasado, Chávez se declaró curado de un cáncer en la pelvis cuyos detalles aún se desconocen, en febrero sufrió una recaída que lo llevó por tercera vez al quirófano, y que desató todo tipo de rumores sobre su salud y conjeturas sobre la opciones de sucesión de una revolución que lleva su sello.
Cuando volvió a salir a la calle para hacer campaña, la enorme oleada de informaciones extraoficiales desapareció por sí sola, aunque dejó dudas sobre su real estado de salud tras someterse a agresivas terapias. El silencio oficial contribuyó a eliminar el tema de la agenda.
Según uno de los doctores con acceso al tratamiento de Chávez dijo que el presidente fue declarado en remisión por el equipo de médicos cubanos que lo ha asistido desde el principio de su convalecencia. "Le siguen dando muchísimos medicamentos para acelerar su proceso de recuperación física, lo que influye en sus estados de ánimo y fisonomía", agregó la fuente.
Especialistas venezolanos consultados consideran que declararlo en remisión podría ser anticipado, ya que apenas han transcurrido meses desde que terminó la radioterapia. Advirtieron además que algunos medicamentos que estaría usando crean potenciales riesgos para su salud a futuro.
"El dejó de hablar sobre eso y la oposición decidió que sería mejor ganar con un mensaje de cambio y de reconstrucción, en lugar de enfrascarse en la salud de Chávez", dijo Rafael Cubillán, un empresario de 71 años en un café de Caracas.
En tiempo de recuperación
Aunque un poco hinchado, el presidente volvió al ruedo político visiblemente recuperado luego de que la quimioterapia le provocó la pérdida del cabello el año pasado y de que la radioterapia a la que se sometió en La Habana le trajera algunas incomodidades físicas.
Sin embargo, la campaña no tuvo el vigor de otros comicios, en que Chávez se lució en escena.
Sus jefes de organización recurrieron a nuevas estrategias como el uso de un adornado camión rojo para trasladarlo por algunas zonas del país, así como a la organización de concentraciones y conferencias en que pudo tener contacto cercano con sus seguidores, en lugar de extenuantes marchas.
Esto le permitió a la oposición diferenciar a Henrique Capriles ante el electorado, al mostrarlo joven y enérgico recorriendo a ritmo de maratonista hasta el más recóndito rincón del país socio de la OPEP.
"Yo no sé si está enfermo o no. Yo creo que el debate no está en la salud de Chávez, sino en la salud de Venezuela", dijo esta semana Leopoldo López, jefe de campaña de Capriles. (Reuters)