Una mesa con gaseosas, budines y alfajorcitos. Diez comensales y el ruido de motores omnipresente. Pronunciar el apellido Rotondo en Tucumán, desde hace 70 años, es una invitación para ingresar en un mundo de velocidad, de conquistas y coches rotos, de "fierros" calientes por la pasión, pero sobre todo de vigencia. Lo dice Juan, en sus venerables 77 años; lo dice Juan Pablo, con sus frescos 15. Alejandra fue la encargada de hacer la cuenta: "somos 14 los que alguna vez hicimos algo a nivel mecánico", anuncia. Diez de ellos dijeron presente. El encuentro fue un mix que trajo las historias del pasado y refrescó las del presente.
Cuenta la leyenda que fue don Salvador Ernesto quien dio el primer paso: corrió en pista en el parque, en Fuerza Limitada. Él, el N° 1, un hijo de inmigrantes italiano, empezó con el negocio familiar de aparatos de medición en 1942, en Laprida 160. En esos años no había tantos autos, y él se dedicaba al instrumental para ingenios. Fue a través de esa relación con los motores que los tres hermanos, Juan, Miguel y Jorge, se fueron entusiasmando por correr.
El asunto es que, en algún momento del pasado, hubo un Rotondo haciendo carreras de turismo en tierra, pista con autos con techo y monopostos, motonáutica, motociclismo, autocross y rally. Al volante, como acompañante, como asistente e incluso como diseñador y preparador. Y que hoy, el apellido tiene presencia en el karting, en la Fórmula Renault Plus y en el enduro.
Un dato, raro, pero comprensible, lo aporta Jorge: "cuando estamos juntos, que es algo muy seguido, de lo que menos se habla es de motores. Nos enteramos cómo les va a quienes corren por el diario, o por un llamado telefónico. Ninguno de nosotros intenta influir; aquí el que se dedica lo hace porque le tira la pasión".
Todos apuntan que Juan es una especie de gurú familiar. "Él empezó con todo esto, el que idea las cosas, les da su empuje y luego se encarga de guardar datos y fotos", aporta Jorge. "Siempre va para adelante, es inquieto y ejecutivo", añade Miguel. Y Juan no hace más que confirmar los dichos de sus hermanos: "los proyectos nunca terminan: se corrigen cosas, se diseña, se prueban elementos".
Los Rotondo pasaron las mil y una. Pero en familia. "Siempre se corre entre hermanos, o con un hijo o entre primos" asegura Juan, un todoterreno devenido en el papá, el tío o el abuelo que cualquiera quisiera tener.
Uno x uno
Jorge Eduardo Rotondo (46 años). "Debo ser el único de la familia que no se dedicó a full al automovilismo. Lo mío fue la náutica. Pero había que viajar seguido y formé familia, por lo que se hizo más difícil. Luego mis hijos, Facundo y Juan Pablo, crecieron y comencé a abocarme a sus campañas. Hoy los acompaño a todos lados. Y aunque hice rally con mi primo Sebastián y acompañé a mi tío en el TC del NOA, siento un poco la deuda de correr, de armar un coche propio".
Alejandra Rotondo (30 años). "En 2004 comencé a ser navegante de mi papá, Miguel; con él viví muy lindas experiencias. Algún día me gustaría manejar yo un auto, pero para poder darme ese gusto hay que trabajar bastante. Creo que me gustan los 'fierros' desde que estaba en la panza de mi mamá. Ella iba a verlo correr a mi papá".
Antonio Barrenechea Rotondo (22 años). "Comencé en el karting a los 16 años, antes hice fútbol, rugby, taekwondo, yudo, karate. Los motores siempre me tiraban, pero faltaba tiempo y dinero. Luego se dio. No es una responsabilidad llevar este apellido, es más bien un orgullo".
Luz María Barrenechea Rotondo (20 años). "Desde 2009 que hago karting. Significa mucho ser una Rotondo, es algo que llevamos en la sangre".
Víctor Hugo Pascual Rotondo (18 años). "A los 11 años me inicié en karting. Hice F-4, Fórmula Renault del NOA y Plus. Ser un Rotondo es algo que no se puede explicar con palabras. Haber recibido esta pasión por herencia es algo que me encanta".
Facundo Rotondo (16 años). "Siempre hice karting. Hacer actividades motor como integrante de esta familia es algo fantástico".
Juan Pablo Rotondo (15 años). "Comencé con el kart hace seis años. Con mi hermano estamos ahora en el Argentino de karting. Representar a la familia es algo que me gusta mucho".