El 23 de mayo pasado, San Martín perdía ante Central Norte de Salta por 2 a 1 y así se despedía de la temporada 2011/12 y de la posibilidad de subir a la B Nacional. Desesperada, la gente ingresó al campo a reclamar "algo" ya que el ascenso no se había conseguido. Una desilusión grande con un papelón de dimensiones similares. Para colmo, para la revancha habría que esperar toda una estación en la que se formularían cualquier tipo de preguntas.

Más tres meses después, el "santo" volvía a jugar en su estadio: La Ciudadela recuperaría la frescura de un nuevo torneo, jugadores y técnico. El resultado también cambiaría en esta edición 2012/13 del Argentino A y el final del partido ofrecería aplausos para todos más allá de cualquier análisis de juego. Además, los hinchas saben que en dos semanas volverán al templo para jugar otro partido en condición de local. El tiempo, con una dosis de 95 días, volvió a curar las heridas. LA GACETA ©