El Gobierno y los rebeldes sirios se enfrentan, desde hace meses, en una sangrienta guerra en el país. Pero la batalla también se libra en Internet: en la "ciberguerra" desarrollada a nivel global, se trata sobre todo del control de páginas web y de propaganda. Según un informe recientemente publicado por la empresa de seguridad online McAfee, "cibercombatientes" rebeldes y "hackers" sirios afines al régimen ("hacktivistas") forman actualmente sus propios "ejércitos" en la red.

Está, por ejemplo, el Ejército Electrónico Sirio (EES), que apoya al presidente Bashar al Assad. En un blog con el dominio .sy, un joven de 18 años se presenta de la siguiente forma: "orgulloso de ser un hacker pro Assad". Entre sus "mejores logros", cita ataques contra la web de la Universidad de Harvard en Estados Unidos y contra sistemas informáticos de las emisoras árabes Al Yazira y Al Arabiya.

La propia web del EES, sin embargo, quedó también temporalmente fuera de combate hace unos meses. Un miembro del grupo proisraelí ZionOps reveló que el portal era fácil de hackear, ya que utiliza una versión antigua del sistema de contenidos Joomla, que tiene varios problemas de seguridad.

También el conocido movimiento Anonymous se midió con el EES a través de su subgrupo OpSyria. El año pasado, ya lanzó varias campañas contra los regímenes defenestrados de Túnez y Egipto. Después de un mensaje hostil colocado en una web del Ministerio de Defensa sirio (un ataque conocido entre hackers como defacing), activistas progubernamentales incursionaron hace un año en la web de Anonymous, AnonPlus, y publicaron fotos de soldados muertos.

"Siria es un asunto muy, muy serio, por favor no estén jugando con esto", señalan los activistas de OpSyria en su portal. Una de las reglas de Anonymous es no atacar a medios, pero se prevé una excepción para el caso de que informaciones de medios estatales "hagan daño al pueblo sirio". En esos casos, la decisión deben tomarla los foros en la red y los "'anons' viejos y experimentados". Así, la página de la agencia estatal siria SANA estuvo temporalmente fuera de servicio hace poco.

Los activistas prosirios atacaron, por su parte, los blogs de la agencia británica Reuters y colocaron ahí una entrevista falsa para crear la impresión de que los rebeldes se habían retirado de Alepo y de otras ciudades.

"La propaganda se traslada a la red, pero los métodos los conocemos por la historia", afirma el activista digital alemán, Stephan Urbach.