Kicillof admitió que la Argentina sentirá los efectos de la debacle financiera global
BUENOS AIRES.- El viceministro de Economía, Axel Kicillof, admitió ayer que a la Argentina le resultará "muy difícil quedar exenta" de la crisis financiera internacional, en línea con lo que venía expresando la presidenta Cristina Fernández. "Es muy difícil que un país como el nuestro, inserto en el contexto internacional, quede exento de esta verdadera batahola que se vive a nivel mundial", reconoció el funcionario. "El mundo está experimentando una verdadera catástrofe económica y humana como han sido las crisis del '30 y de los '70 y no se sabe cuándo ni cómo terminará, aunque es posible que no sólo no mejore sino que se agrave", indicó.
Para muchos analistas, inversores y empresarios, las palabras de Kicillof adquieren relevancia especial, ya que se lo considera el verdadero "hombre fuerte de la economía argentina" y un funcionario al que la presidenta no sólo pondera cada vez que puede, sino de quien escucha en forma permanente sus consejos y sugerencias. Según Kicillof, ante esta coyuntura, el gobierno argentino responde con una política fiscal expansiva, con algunas formas de gasto público que aseguren la actividad productiva".
"El objetivo es poner al Estado a la cabeza de la reactivación. Esa es una receta que nos ha servido: apostar a más producción, a más consumo", resaltó. Además, cuestionó a "aquellos economistas locales que dicen que a si la economía le va bien es por el mundo y si le va mal es por la política del Gobierno, lo cual desnuda la inconsistencia de esos análisis".
Kicillof se expresó así al presentar, en la sede de la Lotería Nacional, el primer sorteo del programa Procrear, que otorga créditos para la edificación de viviendas.
Según el funcionario, este programa forma parte de las "medidas preventivas" que tomó la Casa Rosada para "enfrentar esta coyuntura mundial". (NA-DyN)