El viejo dicho popular -"prevenir es mejor que curar"- sigue tan vigente como antaño. Pero en salud ¿qué quiere decir exactamente prevenir? Significa preparar con anticipación lo necesario para un fin, anticiparse a una dificultad, prever un daño e impedirlo si es factible, lograr que un perjuicio eventual no se concrete. Es tomar todos los recaudos para minimizar los problemas de salud o para evitar enfermedades. Bajo esta consigna trabaja diariamente el Servicio de Gastroenterología del Hospital Ángel C. Padilla, que dirige Francisco Palazzo.
Galardonado con el título de "Maestro de la Gastroenterología Argentina" -en reconocimiento a su labor académica, de docente e investigador-, Palazzo dirige un servicio público del que se siente orgulloso. "Tiene 62 años de historia, es referente en el NOA como unidad docente asistencial (allí funciona la cátedra de Gastroenterología de la UNT), porque se lo fue dotando de tecnología para diagnosticar patologías gástricas y detectar a tiempo lesiones preneoplásicas (precancerígenas) en el estómago y en el colon. Además, el servicio es formador de médicos especialistas en gastroenterología de todo el NOA y también de egresados de universidades del sur argentino", apuntó el director.
Lo que hace más de medio siglo comenzó como un simple servicio de Gastroenterología -que también es referente en el NOA como centro asistencial de enfermos agudos y de emergentología- fue creciendo, creando secciones y unidades que hoy gozan de reconocimiento tanto en el ámbito nacional como internacional.
Por allí pasaron destacados especialistas nacionales y extranjeros, que dictaron cursos, simposios y jornadas de actualización.
"Es el segundo servicio público más importante del interior del país", afirma Palazzo. Explica que esto obedece a que desde los inicios contó con una unidad de endoscopia digestiva, a la que luego se le sumó la unidad de videoendoscopia. En sus comienzos contaba con endoscopios rígidos y semirrígidos; en 1967 incorporó los nuevos endoscopios a fibra y con el tiempo fue sumando más adelantos tecnológicos.
"Pero estamos necesitando reequipamiento tecnológico. Hicimos el pedido formal al Gobierno", puntualizó Palazzo.
Consejos
"Los videoendoscopios actuales nos permiten estudiar no solo el tubo digestivo alto y bajo (estómago y colon) sino también explorar la vía biliar, diagnosticar patologías y aplicar procedimientos terapéuticos modernos. A todos los pacientes les recomendamos que a los 50 años se realicen una videoendoscopia de estómago y de colon para detectar a tiempo -si los hubiese- tumores o lesiones malignos", advierte el docente de la UNT.
Otra unidad que cobró importancia en los últimos años es la de hepatología (enfermedades del hígado). A la actividad docente se le sumó la capacitación de profesionales en endoscopia digestiva, con adiestramiento permanente y organizado.