Luego de franquear la entrada asoma un patio poblado por mariposas multicolores, globos y afiches explicativos. Poco más allá, en el otro patio, toda una escuela de pie (la que está en avenida Perón al 500, en Yerba Buena) escuchó el testimonio de Silvina Campero Gentilini, una de las donantes voluntarias del Incucai que participaban del acto por el Día internacional del Donante Voluntario de Sangre. "Nos llaman héroes, pero no me siento una heroína. Donar sangre es simplemente un acto solidario, un gesto de amor", dijo. Luego, la doctora Graciela De Gorostiza de Britos, jefa de División del Banco de Sangre del Siprosa, les habló directamente a los adolescentes: "la sangre es un recurso renovable; donarla no cuesta nada, no le hace daño al donante y le hace mucho bien al que la recibe. Ustedes, que hoy nos escuchan, son los donantes de mañana. Contamos con ustedes". Después música en vivo, algarabía, risas... ¿les había llegado el mensaje?
Según Eliana, de la Fundación Flexer de Ayuda al Niño con Cáncer, sí, el llamado les llega. Eliana formaba parte del grupo de chicas que, mientras se desarrollaba el acto, fue poniendo el brazo disponible para la aguja. "Es impresionante como, gracias a estas campañas, cada vez se acerca más gente joven. Lo interesante es que, además, se anoten en el registro de donantes de médula ósea", aountó. Y explicó: "la sangre que se dona no solo sirve para transfusiones; también ayuda a pacientes con enfermedades hematológicas, como la leucemia, por ejemplo". Karina Juárez, responsable del Registro de Donantes de Médula, contó que la institución, creada en 2003, creció lentamente hasta que en 2009 se iniciaron las campañas. "Hoy tenemos 3.200 inscriptos", destacó.
¿Por qué voluntario?
La doctora De Gorostiza lo explicó así: "estos donantes son, en general, habituales; vienen dos o tres veces al año. Y eso nos permite disponer de sangre segura. El hecho de que la donación sea habitual permite que la salud del donante esté garantizada (porque se hacen controles periódicos), y ya no hace falta la famosa ventana de seis meses necesaria para detectar enfermedades que no hacen síntomas y cuya presencia tarda en descubrirse".
La campaña sigue
Mientras María Inés Pérez, voluntaria del Incucai, informaba que mañana entre las 8.30 y las 14.30 esperan a los tucumanos en el Mercofrut, una señora preguntó: ¿todavía se puede donar? ¡Sí, claro que se puede!