En la semana que pasó, el suministro de gas a las industrias tucumanas se cortó por decisión de la Secretaría de Energía de la Nación, para compensar un incremento en la demanda domiciliaria del fluido como consecuencia de la ola de frío polar que azotó todo el país. La situación generó numerosos problemas en los sectores industriales que demandan el fluido, en especial en ingenios y citrícolas, cuyas actividades son estacionales y no pueden prescindir de la energía justo en esta época del año. Es así que cobró fuerza nuevamente la idea de que Tucumán está en condiciones de autoabastecerse de energía, justamente a instancias del sector azucarero, que también produce biocombustibles y electricidad para aportar a la red nacional. Gerónimo Cárdenas, coordinador del programa Bioenergía de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), opinó que la delicada situación energética nacional brinda una oportunidad para que Tucumán avance hacia el objetivo de transformarse en un polo energético nacional. "No sólo es importante, sino fundamental, porque hoy por hoy Tucumán no produce otra energía que la del bioetanol y un 5% de la energía eléctrica que consume, a través de los diques Pueblo Viejo, Escaba y El Cadillal, ya que en la central de El Bracho se recibe gas de afuera para producir electricidad que se va afuera, de manera que no es energía genuina", observó Cárdenas. Dijo que el Estado colaboró con el desarrollo de energías alternativas a través del dictado de leyes, como la 23.093, de Biocombustibles. "Por el lado de las empresas, hay interés de algunos sectores no vinculados al azúcar por participar de los biocombustibles. En esto hay gran potencial, en la medida que se resuelvan los problemas, como la vinaza", concluyó.