Los cambios repentinos de temperatura que se producen en esta época del año favorecen la aparición de enfermedades del aparato respiratorio. Y la neumonía es una de las más frecuentes y temidas por la población.

Se trata de una afección pulmonar -explicó el especialista Daniel Paskansky a LA GACETA-. Un proceso infeccioso e inflamatorio producido por virus, bacterias y hongos. Si bien todos los grupos etáreos pueden contraerla, corren mayor riesgo los mayores de 65 años y los pacientes con enfermedades cardiológicas, respiratorias, renales o hepáticas. También son más propensos a sufrirla los pacientes adictos al alcohol, con diabetes y los inmunocomprometidos (con las defensas bajas, como los trasplantados, por ejemplo). El tabaquismo también es un importante factor de riesgo: se comprobó que facilita el desarrollo de la infección.

"Desde el punto de vista epidemiológico, entre el 5 y el 11% de la población sufre cada año neumonía, con una mortalidad menor del 5%. Suele ser difícil diagnosticar la causa, aunque el germen más frecuente es el neumococo. Por suerte hay un sinnúmero de antibióticos para tratarla con excelentes resultados evitando posibles complicaciones. Pero lo mejor es prevenirla: primero, con la vacuna antigripal -que es gratis- porque los cuadros gripales favorecen la aparición de neumonías como forma secundaria. En segundo lugar, con la vacuna contra el neumococo, que el médico indica especialmente en los grupos de riesgo para evitar complicaciones o formas graves y letales", alertó Paskansky.