Encerrados en el puño de una mano y aplastados contra la oreja, los teléfonos celulares de los operadores políticos se mantienen calientes. La búsqueda de sociedades de cara a la renovación del consejo superior hace que los ringtones -divertidos o discretos- no dejen de trinar, incluso de madrugada.

Sucede que en la elección de recambio del representante estudiantil en los consejos directivos de las 13 facultades de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) ninguna agrupación logró la cantidad de cargos necesaria para quedarse con la mayoría de las bancas destinadas al estamento en el Superior, máximo órgano deliberativo de gobierno de la UNT. Las alianzas deberán abrocharse antes del martes 22 -dentro de nueve días-, cuando los 39 consejeros directivos (tres por facultad) elijan, mediante la conformación de un colegio electoral, los seis consejeros superiores.

El oficialismo contaría con 10 representantes propios y con igual número de aliados. Estos guarismos le garantizan la mayoría (tres cargos), pero nada más. Actualmente, cuatro consejeros le responden al rector, Juan Alberto Cerisola. Sus operadores buscan, al menos, mantener ese número. Por ese motivo, estarían tentando a otros sectores, con el fin de conformar una segunda lista, que pelee la primera minoría. De ese modo, cederían uno de esos dos cargos y con el otro llegarían a los cuatro.

Pero un sector opositor -que responde al ex funcionario de la UNT José Hugo Saab -hoy ligado al alperovichismo-, quiere aguarle el plan. Entre propios y aliados, este grupo contaría con 10 representantes. Sus negociadores no dejan de tentar a los "amigos" del rector. Así no sólo engordarían su chance de garantizarse la primera minoría, sino que, además, mermarían los números que por ahora le permiten al cerisolismo quedarse con la mayoría.

El frente de agrupaciones de izquierda, que resultó el segundo sector más votado el viernes 4, también salió a cafetear con otros. En principio, se descuenta que podría encontrar buena recepción entre sectores independientes de la actual gestión y de anteriores. A los cinco representantes de la coalición de izquierda podrían sumarse cuatro más, con lo que se garantizarían la segunda minoría (un cargo).