"Participar en los juegos olímpicos es para un deportista algo así como doctorarse: es lo máximo a lo que podemos aspirar, la meta de todo deportista de elite", dice Darío Gasco, el biker tucumano que participó en 2008 en los Juegos Olímpicos de Beijing. "Soy consciente de la situación que nuestro país esta viviendo. Los juegos olímpicos son cada cuatro años, eso lo sabemos. Por lo que la ayuda para lograr esa plaza olímpica tendría que ser en todo el período pre olímpico; sobre todo, hacer temporadas afuera, o al menos intermitencia poniendo como objetivo 'grandes citas internacionales'. Esto demanda un presupuesto inalcanzable para el bolsillo del particular", afirma Darío. El biker dice que tanto en los juegos anteriores como en estos que vienen, la plaza fue conseguida "por mérito y sacrificio propio" de los ciclistas que están radicados en Europa, cuna del mountain bike y en donde cada fin de semana se compite a nivel mundial y se suman puntos para el ránking de la Unión Ciclista Internacional. En cuanto al corto filmado en Malvinas, afirma que no lo vio. "Sólo escuché comentarios... No me pareció adecuado hacer tal cosa, porque el deportista argentino, al llevar a cabo su actividad en Londres, corre el riesgo de ser abucheado en el mejor de los casos. Creo que no habría que renunciar nunca a unos juegos, mucho menos ahora cuando hay que mostrar 'cuán argentinos somos'", enfatiza Darío. Se le pregunta si en Beijing vio señas de boicot al gobierno. "Al menos en el ambiente en el que yo me movía, no se escuchaban críticas. De hecho, yo solo sacaba mis conclusiones... A los alrededores de la villa olímpica se notaba mucha pobreza; y el gobierno chino hizo una 'muralla' para ocultar todo esto, pero no se podía ocultar totalmente", concluye.