BUENOS AIRES.- La nueva administración de la empresa YPF, que tendrá como gerente general al ingeniero petrolero Miguel Galuccio, generó expectativa en distintos sectores económicos, entre ellos, la Unión Industrial Argentina, entidad que ayer hizo un llamado para que en la nueva gestión se "imite el modelo" que tiene la petrolera brasileña Petrobras.

Después del rápido trámite legislativo que recibió la iniciativa oficial, aprobada el jueves en Diputados, y del anuncio de la presidenta Cristina Fernández sobre la designación de Galuccio, comenzaron a surgir los análisis en torno del futuro de la empresa. Consultado sobre cómo debe ser el manejo de la nueva YPF, el titular de la UIA, José Ignacio De Mendiguren, reclamó por una "conducción técnica y profesional que traspase los distintos gobiernos".

"Se discutía si la gerencia iba a ser política o técnica. Nosotros pensábamos que tenia que ser de esta forma", explicó De Mendiguren. Según evaluó, la compañía petrolera requiere "un management que entienda del tema y que permanezca a través de los gobiernos".

"Nos imaginábamos una Petrobras argentina. Que si bien tiene el control el gobierno brasileño, está en la Bolsa de Nueva York, tiene un management que se repite desde antes de (Fernando Henrique) Cardoso", señaló.

El dirigente fabril comparó: "YPF nació en 1907, Petrobras en 1950, YPF era asistente en técnica y tecnología de exploración con Petrobras y fíjese qué distinto le fue a una empresa y a la otra".

Por su parte, el ex subsecretario de Energía Gustavo Callejas dijo no conocer la trayectoria de Galuccio, pero le deseó "suerte" porque "es muy bravo lo que tiene" por delante y destacó que el futuro "no depende sólo de lo que haga él, sino el ministerio" de Planificación, que también tendrá injerencia en el tema. Para el ex funcionario, la compañía tiene un "un problema y es la importación", y consideró que "se sale aumentando la producción y trabajando para el futuro", al tiempo que expresó su preocupación porque "faltan muchos recursos que no sé de dónde lo van a sacar".

"YPF está como la dejaron los españoles, destrozada", lamentó Callejas, quien opinó que "hay que hacer acciones penales contra Repsol y funcionarios argentinos que autorizaron exportaciones o prórrogas ilegítimas a Repsol por 20 años", explicó.

También salió a hablar la diputada del Frente Peronista Graciela Camaño, una de las legisladoras que no acompañó la postura mayoritaria y si bien admitió que coincide en que "Repsol es una de las empresas del mundo con peor performance, acá no se tomó una gran determinación; YPF sigue siendo una sociedad anónima más allá del discurso afiebrado y vehemente de la Presidenta".

La legisladora justificó además su voto en contra porque "en la década del 90 no quise que YPF sea una sociedad anónima y ahora tengo la obligación de analizar correctamente la norma", por eso resaltó que "si efectivamente hubiera habido voluntad de plantar la bandera de la soberanía en materia hidrocarburífera hubieran tenido mi voto a favor, como en el caso de Aerolíneas o las AFJP; en este caso no sucedió lo mismo".

A su turno, el radical Lucio Aspiazu, el único integrante del bloque de Ricardo Gil Lavedra que votó en contra, alertó que en Argentina "hemos matado la confianza y el crédito va a ser difícil y, en caso de que exista, va a ser más caro", evaluó.

Según el diputado correntino, ahora "hay que hacer un estudio muy preciso de lo que se pagó y lo que se llevaron" de la compañía. Afirmó que "estamos flojos de papeles en seguridad jurídica y que ojalá el Estado fije las reglas claras para que no pase lo mismo" con la nueva gestión.

Por último, la diputada de la Coalición Cívica Alicia Terada explicó que la abstención que eligió la mayor parte de los integrantes de su bloque "fue la mejor manera de no convalidar el vaciamiento de la empresa petrolera y la complicidad del gobierno para que ello ocurriera".

Ayer, durante un acto en la Casa Rosada, la jefa de Estado firmó el decreto 660 por el cual promulgó la ley de expropiación de YPF, designando al ingeniero Miguel Galuccio como gerente general de la compañía, y anunció que el 4 de junio se realizará la asamblea para nombrar a los directores.

En un extenso discurso de 55 minutos, la jefa de Estado les pidió a las empresas que reinviertan sus utilidades en el país y a los sindicatos, que sean "solidarios".

"Quiero hacer un llamado a todas las empresas para la reinversión de las utilidades porque las estamos subsidiando y porque la juntaron en pala durante estos nueve años", aseguró la Presidenta, quien advirtió esto al señalar que la petrolera deberá funcionar a partir de ahora de manera "eficiente" y "profesional", ya que "no puede volver a suceder" la situación ocurrida en la década de los 90, cuando "YPF se fundía pero las contratistas se convertían en prosperas empresas". (DyN-NA)