Mañana, como todo primer martes de mayo desde 1998, es el Día Mundial del Asma, bajo el lema "Tú puedes controlar tu asma". El objetivo es sensibilizar sobre los problemas de quienes padecen asma, una enfermedad crónica que afecta a 300 millones de personas en el mundo, y que tiende a empeorar. La Iniciativa Global para el Asma (GINA) calcula que en 2025 la prevalencia en la población infantil será de 100 millones, y si no se controla podría causar muerte prematura.

Una encuesta de Cidea (Fundación para la investigación y difusión de las enfermedades respiratorias, alérgicas y otras) reveló una gran brecha entre lo que los pacientes piensan sobre el control de su enfermedad y lo que realmente ocurre en su vida cotidiana.

En Argentina, según el doctor Ernesto Ways, director de Salud Respiratoria del Siprosa, sufre asma entre en 10 y un 17% de la población. Lo grave, según el doctor Jorge Máspero, director médico e investigador de Cidea, responsable de esta trebajo, es que el 77% de los encuestados cree tener controlada su enfermedad, pero eso es real sólo en el 5% de los casos. De hecho, el 17% debió concurrir al hospital y el 43% requirió atención urgente durante los últimos 12 meses.

¿De qué se trata?

El asma se produce cuando los conductos por los que circula el aire que entra y sale de los pulmones se inflaman y reaccionan exageradamente a ciertas sustancias que se inhalan. Eso hace que los músculos que rodean las vías respiratorias se contraigan, dificulten aún más la llegada de aire a los pulmones y causen síntomas como sibilancias (silbidos al respirar), presión en el pecho, dificultad para respirar y tos.

Pero hay que ser cuidadosos: no es la única enfermedad que responde a esa descripción, advierte enfáticamente el doctor

Ways. "No todo lo que silba es asma", dice contundente. Y las confusiones son frecuentes. "El asma -añade- es uno de los sindromes bronquiales obstructivos (SBO), pero también lo es la bronquiolitis, que afecta a los bebés, o las obstrucciones bronquiales conocidas como 'niño sibilante', o los broncoespasmos que producen ciertas alergias. Se parecen los síntomas y la terapéutica, pero no hay que confundirlas". - ¿Qué las diferencia?- En el asma hay un factor predisponente genético que es fundamental. El asma no se cura, a diferencia de otros SBO que desaparecen cuando los pacientes crecen. Un asmático lo es toda la vida. - ¿Cómo hacer el diagnóstico? - En primer lugar con una espirometría en tiempos de intercrisis, o sea, de aparente normalidad. Si el paciente es asmático los resultados arrojarán valores anormales. Por otra parte, hay inmunoglobulinas que permiten detectarlos. Y además se estudia la historia familiar. Los factores genéticos son los determinantes.

- ¿Qué precauciones se deben tomar en caso de asma?

- Es indispensable un diagnóstico correcto y oportuno, y nunca hay que confundir intercrisis con curación. El paciente asmático no debe abandonar la medicación de lago plazo. Contiene los corticoides tópicos inhalados, que ayudan a prevenir las crisis. - ¿Y los broncodilatadores? - Ayudan a revertir las crisis, pero no debería esperarse a que estas se produzcan.