Siete de cada 10 pediatras en Argentina tiene hasta tres trabajos, con un promedio de 47 horas semanales, y el 43% de estos profesionales perciben falta de seguridad donde ejercen sus tareas y son pocas las mujeres que ocupan puestos de jerarquía.
Los datos fueron difundidos por la representación de Unicef en la Argentina, que junto a la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), hizo el relevamiento entre julio y agosto de 2011 en más de 1.000 profesionales, sobre la base de una población de 15.461 médicos asociados a la entidad.
Exceso de trabajo
El estudio mostró que los pediatras argentinos afrontan exceso de trabajo, perciben remuneración baja y no tienen oportunidades para actualizarse en la profesión cuando ejercen en zonas alejadas.
La encuesta reveló que siete de cada 10 pediatras trabaja en dos, tres o más lugares (hospitales públicos y/o clínicas privadas y/o consultorios), con cargas horarias que promedian las 47 horas semanales y que en dos de cada 10 casos superan la media y alcanzan las 60 horas o más. Sobre el 70% de médicos que tiene más de un trabajo, el 55% se desempeña en dos instituciones, el 31% lo hace en tres, y el 14% en más de tres. Los profesionales de la salud declaran un promedio de seis horas de descanso diario, cifra que disminuye en forma leve entre los más jóvenes.
La mujer está relegada
El estudio también mostró que las mujeres son las más expuestas a la sobrecarga laboral, hacen mayor número de guardias y se vuelcan al trabajo en el sector público en mayor proporción que los hombres. Las pediatras, expresó el informe, frente a las mismas tareas y con la misma formación y experiencia que los hombres ocupan menor número de cargos de conducción y gestión en clínicas y hospitales y perciben un salario inferior.
Respecto de la especialización, los pediatras manifestaron que las becas, programas y otras oportunidades académicas disminuyen en forma considerable cuando trabajan en zonas alejadas de las principales urbes del país y de la Ciudad de Buenos Aires.
Sin incentivo económico
Asimismo, durante la investigación destacaron el Programa Nacional de Actualización Pediátrica (Pronap) como una de las propuestas más accesibles. Pero la ausencia de incentivo económico y progreso -que los médicos advierten en los centros de salud de zonas alejadas- provoca que la mayoría de los jóvenes que vive en los pueblos del interior del país, que viaja a las capitales para formarse, no regrese una vez que egresan.
Esos jóvenes, expresó la encuesta, continúa su carrera en grandes hospitales, consultorios privados u organismos de investigación urbanos.
Otro de los datos importantes que arrojó la encuesta es que el 53% de los pediatras son el sostén del hogar, con mayor incidencia los varones, quienes en un 78% declararon proveer el ingreso principal del hogar, situación que entre las mujeres se da en el 42%. Si bien más del 60% de los profesionales tiene un nombramiento efectivo, tres de cada 10 manifestaron estar en una relación de trabajo informal.
Más de la mitad de los pediatras encuestados dijo que en el último mes experimentó situaciones de maltrato verbal por parte de sus pacientes y el 40% sufrió maltrato psicológico, mientras el 43% percibió falta de seguridad en el lugar de trabajo.
Un salario digno
La especialista en salud de Unicef Argentina, Zulma Ortiz, advirtió que garantizar el derecho a la salud de los niños "sólo es posible si los pediatras cuentan con capacitación, las herramientas y un salario acorde a sus tareas". El presidente de la SAP, Gustavo Cardigni, afirmó que la encuesta contribuye "a identificar las características y dificultades que experimentan los pediatras en el ejercicio de su profesión".