"Señor presidente, conversando oportunamente con usted me manifestó que tenía la idea de corregir la ordenanza de los pulmones de manzana. Corríjala, señor presidente. Tome la iniciativa. Hable usted con quien tenga que hablar que yo lo voy a apoyar, porque hay voces del mismo oficialismo que no están de acuerdo con esta ordenanza". Las palabras brotaron como espigas de fuego de la boca del concejal amayista Germán Alfaro y tronaron en el recinto, durante la sesión del jueves.

Para sorpresa de opositores y oficialistas, el ex diputado nacional se refería a la reunión que el presidente del Concejo, Ramón Santiago Cano, mantuvo con el gobernador, José Alperovich, antes de que el mandatario viajara a Nueva York.

La idea de modificar o, incluso de hasta derogar la polémica ordenanza que elimina los pulmones de manzana ubicados dentro de las cuatro avenidas, nació por iniciativa del propio Cano. Con el paso de los días, Cano y Alfaro evaluaron -según comentan en el edificio de San Martín y Monteagudo- que el costo político del Concejo Deliberante por beneficiar a unas cuantas empresas constructoras, en desmedro de cientos de miles de vecinos de la capital, resultaría demasiado oneroso. Con sus dichos en el recinto, Alfaro se sumó por sí solo a la polémica, pese a que en la sesión en que se aprobó la iniciativa no estuvo presente, a raíz de un desgarro muscular. Con sus dichos arrastró a los 13 ediles oficialistas hacia el inevitable terreno del debate político.

"Tenemos pensado reunirnos con representantes del Colegio de Arquitectos, de la Facultad de Arquitectura y de la Cámara de la Construcción. No es viable esta ordenanza. Y como consecuencia de esto estamos recibiendo dardos de todos lados. La norma será modificada, esta es la realidad", le confió a LA GACETA un edil oficialista que pidió reserva de su nombre.

Pero hay dos hechos clave que sucedieron en las últimas horas y que avivaron las brasas de la polémica instalada hace más de tres semanas: por un lado, el recurso de amparo que el Colegio de Arquitectos presentó el miércoles en la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo para que se declare la inconstitucionalidad de norma; y, por otro, los comentarios del ultra alperovichista, Sisto Terán Nougués, en un momento de distensión, durante la última sesión de la Legislatura.

En el primer caso, la posibilidad de que la Sala I se expida a favor del Colegio de Arquitectos y que, por este motivo, los ediles se vean obligados a derogar la norma comenzó a preocupar al oficialismo. En el segundo caso, los concejales temen que los dichos de Terán generen un efecto negativo en el entorno íntimo del mandatario provincial.

Según transcendió, los ediles oficialistas se abocarán de lleno la próxima semana a analizar el proyecto de ordenanza que modificó el artículo 28 del Código de Planeamiento municipal. Los representantes vecinales evalúan dos posibilidades: enmendar el error y aprobar la ordenanza original que envió en octubre el intendente, Domingo Amaya, que contemplaba sólo algunas calles del microcentro para construir galerías en esos pulmones de manzana, o bien derogar la polémica norma.