Por Néstor Rodríguez - Director de la Escuela de Técnicos

Es lamentable lo que está ocurriendo. Cualquier técnico asume el cargo con muchas expectativas, pero los dirigentes lo pueden llegar a despedir tres fechas después. Para ellos es mucho más fácil dejar sin trabajo a una persona que aguantar los insultos y las presiones. Esta es una peste que debe tener una cura. Habrá que reglamentar para que esto no empeore.

Si es cierto que Ricardo Caruso Lombardi habló antes de que se concretara la dimisión de Leonardo Madelón con los dirigentes de San Lorenzo rompió los códigos y demostró que no tiene ética. No se puede actuar en contra de un compañero de esa manera.

No creo que los jugadores puedan hacerle la cama a los entrenadores. De última, si eso ocurre, es culpa de los técnicos. Un DT tiene que mantener el equilibrio en un grupo de hombres que tienen personalidades diferentes. Hay que saber manejar el grupo.