Un grupo de científicos de una ciudad de Bélgica han desarrollado una nueva vacuna contra el VIH que no cura la enfermedad, pero sí permite que no continúe reproduciéndose porque fortalece el sistema inmunológico. Utiliza las células de los mismos pacientes, que son modificadas para luego volver a inyectarlas. Esto fue probado y demostró ser un éxito por la respuesta inmune. 

Explicaron que es un gran avance, aunque es necesario un tratamiento continuado, ya que si se interrumpe la recaída puede ser peor.

El problema en el organismo con el sida es que las células dentítricas no son efectivas en el envío de información a las células que deben actuar como defensa para destruir a las infectadas. Esto fue en lo que trabajaron los científicos, logrando que el ARN mensajero de las proteínas del VIH fortalecieran la actividad de las células dentríticas y lograran activar a las células CD8 (células de defensa). A los pacientes se les inyectaron durante cuatro días sus propias células dentríticas cultivadas y dio muy buen resultado.