(Enviado Especial a Jujuy).- La familia Jordán tiene integrantes de todas las provincias, pero con algo en común: todos son fanáticos hasta la médula de Atlético. Fernando Jordán entró con sus tres hijos al hotel donde se alojó el "decano". Divisó a algunos integrantes del plantel frente a las computadoras, pero esperó sin prisa el momento indicado para saludarlos como corresponde. No quería molestar a nadie, sólo expresar lo que siente por llevar esos colores en su corazón.

Por eso, en vez de atolondrarse prefirió empacharse con un suculento desayuno para él y sus hijos. Después de todo, la espera es uno de sus fuertes a la hora de seguir al "decano", así como la capacidad de esparcir su locura. Este psicólogo fanático del club de 25 de Mayo y Chile nació en Tucumán, pero vive en Jujuy. Su mujer es de Chubut y sus niños son de Salta, Jujuy y Buenos Aires, respectivamente. Tiene un recorrido de 2.500 kilómetros y piensa seguir expandiéndolo.

"Desde hace 20 años que vivo acá y cada vez que viene Atlético lo vivimos con mucha pasión. Toda mi familia es hincha", afirma el psicólogo, vestido de punta en blanco con todo el repertorio de un hincha veneno. "Mi mujer, que nació en Puerto Santa Cruz, Santiago (porteño), Emiliano (salteño) y Luciano (jujeño) son todos de Atlético", explica orgulloso, y afirma con una sonrisa que le dibuja la cara de punta a punta: "el 'deca' es mi locura, mi amor".

Está todo bien
Pese al mal trato deportivo que recibe Atlético, generalmente cuando visita la Tacita de Plata, Fernando dice estar chocho de la vida de haber tomado de la decisión hace dos décadas de instalarse en estas tierras.

"De acá no me muevo más. Es una provincia que te da una calidad de vida que no te da ninguna: tenés montaña, seguridad, la gente es muy tranquila", elogia a la vecina provincia, de la que se siente uno más.

"Nosotros (por los tucumanos) somos un poco más complicados", analiza con un gorro celeste y blanco estilo Gilligan, aunque mantiene la seriedad de un profesional de la salud mental. Silvio Iuvalé y Mariano Martínez son las primeras víctimas de los Jordán, que luego se fueron en caravana al estadio "23 de Agosto". Con su bandera, Fernando le saca una foto con los ídolos albicelestes a sus herederos mayores, mientras que su pequeño está asustado y prefiere aferrarse a la pierna del improvisado papá fotógrafo en vez de colarse en una placa para la posteridad. ¡Chan!La foto ya está guardada, pero no la pasión. "Estuvimos contra River, en el Monumental... Te digo ese partido porque sí. Cuando podemos, agarramos la camioneta y vamos a todos lados a seguir a Atlético", asegura Fernando, como dejando en claro que a la distancia también se puede estar pegado al color de tus amores.