En la cocina, en el baño o al utilizar un aparato eléctrico, en la casa siempre está presente la posibilidad de sufrir una herida, más específicamente una quemadura. De hecho, especialistas afirman que el 60 % de las quemaduras se produce en el hogar.
Si bien muchas veces éstas no representan un problema, en otras ocasiones la magnitud del daño es tal que puede provocar severas complicaciones de salud y, por ende, amerita mucho más que soluciones rápidas o caseras.
"Se trate de una quemadura producida por el sol, por el fuego, por agua hirviente o por algún aparato eléctrico, lo primero y fundamental es interrumpir el contacto entre el agente causante y el organismo. Luego hay que sumergir la zona afectada en agua fresca porque esa es la única forma de retirar los restos de la sustancia que provocó la quemadura, a la vez que alivia el dolor y disminuye la inflamación", indica el doctor Eduardo López Bran, jefe del servicio de Dermatología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, en un informe de la institución destinado a divulgar pautas para actuar frente a un problema doméstico.
Siguiendo su consejo, cuando la lesión es leve hay que aplicar un antiséptico y un apósito. Este debe colocarse unas horas después del accidente, es decir una vez que la inflamación aguda haya disminuido. "Jamás hay que aplicar remedios caseros", alertó el médico.
Extensión y profundidad Contrariamente, cuando la quemadura es extensa siempre hay que recurrir a un centro médico. Se considera que una lesión tiene una extensión considerable cuando afecta más del 10% de la superficie de la piel ¿Cómo se calcula esto? Utilizando las manos. "Si apoyando levemente las palmas de las manos sobre la porción afectada y nos damos cuenta que ocupa más de 10, hay que recurrir a un centro médico especializado", refirió López Bran. Igualmente, la cuestión cambia mucho cuando las zonas afectadas se cuentan entre las más sensibles: la cara, los genitales, los pies y las manos. Otra variable a considerar es la profundidad de la lesión, ya que no es lo mismo una quemadura provocada por el sol, que una generada por agua hirviente. Finalmente, hay que acudir rápidamente al médico cuando la persona afectada padece alguna enfermedad crónica grave, ya sea una cardiopatía o un trastorno respiratorio, por ejemplo.
El objetivo de las unidades de Cuidados de Heridas, según señaló el doctor Rodolfo Cucchiani, jefe del servicio de Cirugía Estética en el Hospital Austral, es "tratar las heridas complejas que no pueden curarse ?solas?, que tienen múltiples causas y tratamientos y que, por ende. requieren de la opinión e intervención de diferentes servicios médicos".
Los especialistas recordaron que los niños menores de 10 años y los ancianos mayores de 70 integran los grupos de riesgo. En el primer caso porque la curiosidad hace que los chicos "metan mano" en lugares donde no deben; mientras que en los ancianos la cuestión pasa por determinados trastornos mentales que suelen hacer perder cierta barrera que está relacionada con el cuidado personal.
Con los bebés hay que tener especial cuidado, sobre todo a la hora de calentar la mamadera o preparar el agua para el baño.
El licenciado Pedro Bilyk, psicólogo y jefe operativo del Centro de Excelencia para la Asistencia de Quemaduras del Hospital Alemán -Fundación Benaim, dio algunos consejos. "Mucha gente utiliza -inmediatamente después de una quemadura- ciertas alternativas caseras para tratar las quemaduras, como la pasta de dientes o algunas pomadas. Eso no es recomendable porque este tipo de ?soluciones? sólo irritan más la zona. Entonces lo único que hay que hacer es sumergir la herida 10 minutos bajo agua a temperatura ambiente, para después secar la zona con gasa estéril o una toalla limpia, y luego protegerla con una gasa y tele adhesiva, hasta llegar a un centro especializado", recomendó.