El cúmulo de actividades y de balances que demandan el fin de año pueden conspirar contra el organismo y muy especialmente contra el descanso reparador. El estrés de arrastre, las preocupaciones económicas, los preparativos para las celebraciones de Navidad y Año Nuevo y la planificación de las vacaciones son, de por sí, situaciones estresantes. Si le sumamos el calor insoportable, el exceso de comida y de bebida, y el trajín cotidiano tendremos un clericó de factores negativos que crispa los nervios e impide conciliar el sueño.

Las personas con antecedentes de insomnio u otros trastornos del sueño tienen más posibilidades de reincidir ante una situación puntual como son los festejos de fin de año.

Dormir mal es molesto durante y después. Durante, porque las horas de la noche suelen ser una tortura cuando no se puede conciliar el sueño y lograr un buen descanso. Después, porque encarar un día sin haber dormido lo suficiente genera mal humor, dolor de cabeza, desgano, decaimiento, incapacidad para llevar adelante las tareas, etcétera.

Emociones y estrés

Otras cuestiones que juegan un rol importante son las relacionadas con las emociones y lo personal. En esta época del año es común que se entremezclen varios factores: el estrés, las preocupaciones económicas (que pueden pasar por la falta de dinero para las vacaciones, los regalos de los chicos, el armado de un festejo) o bien las tareas laborales. En estas últimas suele cobrar importancia la duda con respecto a lo que vendrá el año entrante. Si bien cualquiera de estas situaciones es sumamente molesta y complica la vida cotidiana siempre, lo cierto es que ante la llegada de determinado momento del año es posible que se produzcan más alteraciones en el descanso. En algunos casos suelen estar muy relacionadas con el exceso de comida y de bebida y los desvelos tan típicos de la última semana de diciembre.

Cómo se gesta

Según Mirta Averbuch, médica especialista en trastornos del sueño y presidenta de la Asociación Argentina de Medicina del Sueño -institución que realiza continuas investigaciones sobre las alteraciones del sueño- el primer paso es conocer las características del insomnio crónico.

"Este cuadro se define por su persistencia: cuando una persona sufre alteraciones que impiden que descanse bien durante al menos cuatro semanas, es posible que se esté gestando este trastorno", afirma.

"Si una persona llega al consultorio hay que indagar sobre sus costumbres y hábitos asociados al momento de irse a dormir, sus horarios de vigilia-sueño y las actividades que realiza durante el día, así como también sobre la probable existencia de alteraciones del sueño que pueda haber padecido en alguna otra situación o momento de su vida", detalla la especialista.

Cuadro agudo o crónico"Lo primero que hay que hacer es establecer la distinción entre insomnio agudo y el insomnio crónico. Una vez hecho eso es fundamental abordar el problema desde los dos pilares de la medicina del sueño: la historia clínica y el estado del paciente", explica Daniel Pérez Chada, coordinador del equipo de Medicina del Sueño, en la asociación argentina de la especialidad. De acuerdo con las estimaciones, ocurre que es más probable que una persona al estar expuesta a una situación de preocupación, debilidad, angustia o estrés desarrolle insomnio o algún otro trastorno relacionado con la calidad del sueño si ya ha padecido un cuadro similar antes. Si sufrís trastornos del sueño no dejés que la situación empeore en estos días. Consultá al          médico para que los preparativos de las celebraciones, las compras, las preocupaciones económicas, el balance de 2011 y la emoción de la última semana del año no alteren tu descanso Ni café ni comida pesadaEs fundamental no sólo realizar la consulta médica antes de que pase demasiado tiempo, sino también prestar atención a ciertas cuestiones como evitar comer muy pesado, tomar café o hacer ejercicio antes de acostarse. "Es necesario dormir fresco en verano y abrigado en invierno, utilizar la cama sólo para dormir; y no trabajar ni comer en ella, dejar de lado la televisión al acostarse y utilizar tapones en los oídos o antifaz en caso de que sea necesario", aconseja Mirta Averbuch.

BUSCÁ MÁS INFORMACIÓN

Asociación Argentina de Medicina del Sueño: www.rems.com.ar y en asoc_arg_suenio.htm