BUENOS AIRES.- Cristina Elizabeth Fernández jurará hoy como presidenta y dará inicio a su segundo mandato consecutivo tras el gran apoyo popular que recibió en las elecciones de octubre, cuando se impuso con el 54% de los votos, el porcentaje más alto desde el regreso de la democracia en 1983.
Controlar la inflación, enfrentar los temores a una recesión, las altas tasas y la dificultad para acceder al crédito, y la inseguridad, son algunos de los reclamos y desafíos que enfrentará la jefa de Estado en los próximos cuatro años.
Mientras la crisis golpea a Estados Unidos y a la Unión Europea y "el mundo es cada vez más difícil y complejo", Argentina cuenta en su haber con casi nueve años de crecimiento económico a tasas promedio del 8%. "Nada ni nadie nos hará cambiar el rumbo. Vamos a continuar el rumbo de la Patria, el que nos marcaron los próceres de la historia. El de gobernar para mejorar la calidad de vida, darle mayor autonomía al país, seguridad, equidad, justicia, igualdad y libertad", afirmó la mandataria.
Récord histórico
Este tercer mandato kirchnerista consecutivo, un récord en la historia argentina para un mismo partido, deberá prestar atención a la crisis internacional y -según coinciden los analistas- su efecto en sus principales socios comerciales, como Brasil y China, y en los valores de las materias primas que exporta, en especial la soja.
La confiabilidad en las estadísticas oficiales, la competitividad del peso como moneda nacional, la viabilidad de su modelo económico y fiscal y el sostenimiento cada vez más caro de una extensa red de subsidios sociales serán otros temas. En este sentido, el gobierno anunció en las últimas semanas el cese de subsidios al agua, la electricidad y el gas a los sectores de mayores ingresos, aunque la medida ya comprende también a parte de la clase media.
Continuidad
Pese a todo, Cristina da señales de que apuesta a un gobierno de "continuidad". Mientras la prensa realizaba un sinfín de especulaciones sobre el armado del nuevo gabinete, la Presidenta decidió realizar pocos cambios entre sus ministros y seguirá mayormente con los mismos colaboradores. En definitiva sólo reemplazó a los que asumieron otras funciones e incorporó a tres funcionarios que ya ocupaban altos cargos.
En un gesto que los analistas interpretaron como un guiño a la juventud kirchnerista, ascendió a Juan Manuel Abal Medina como Jefe de Gabinete, por lo que dejará la Secretaría de Comunicación Pública. Con tres cambios en los 15 Ministerios, manteniendo el estilo kirchnerista de no realizar demasiadas modificaciones y privilegiando la lealtad, la Presidenta sólo designó nuevos funcionarios en las carteras cuyos actuales titulares fueron electos para ir al Poder Legislativo.
Entonces, Hernán Lorenzino reemplazará al vicepresidente electo, Amado Boudou, en Economía y Norberto Yahuar a Julián Domínguez en Agricultura, en tanto que Abal Medina -de 43 años y licenciado en Ciencias Políticas- estará en el cargo del senador electo Aníbal Fernández. De esta manera, particularmente con Lorenzino -hombre de Boudou- en Economía, se puso punto final a las versiones que marcaban un enojo presidencial con su vicepresidente. (DPA)
Controlar la inflación, enfrentar los temores a una recesión, las altas tasas y la dificultad para acceder al crédito, y la inseguridad, son algunos de los reclamos y desafíos que enfrentará la jefa de Estado en los próximos cuatro años.
Mientras la crisis golpea a Estados Unidos y a la Unión Europea y "el mundo es cada vez más difícil y complejo", Argentina cuenta en su haber con casi nueve años de crecimiento económico a tasas promedio del 8%. "Nada ni nadie nos hará cambiar el rumbo. Vamos a continuar el rumbo de la Patria, el que nos marcaron los próceres de la historia. El de gobernar para mejorar la calidad de vida, darle mayor autonomía al país, seguridad, equidad, justicia, igualdad y libertad", afirmó la mandataria.
Récord histórico
Este tercer mandato kirchnerista consecutivo, un récord en la historia argentina para un mismo partido, deberá prestar atención a la crisis internacional y -según coinciden los analistas- su efecto en sus principales socios comerciales, como Brasil y China, y en los valores de las materias primas que exporta, en especial la soja.
La confiabilidad en las estadísticas oficiales, la competitividad del peso como moneda nacional, la viabilidad de su modelo económico y fiscal y el sostenimiento cada vez más caro de una extensa red de subsidios sociales serán otros temas. En este sentido, el gobierno anunció en las últimas semanas el cese de subsidios al agua, la electricidad y el gas a los sectores de mayores ingresos, aunque la medida ya comprende también a parte de la clase media.
Continuidad
Pese a todo, Cristina da señales de que apuesta a un gobierno de "continuidad". Mientras la prensa realizaba un sinfín de especulaciones sobre el armado del nuevo gabinete, la Presidenta decidió realizar pocos cambios entre sus ministros y seguirá mayormente con los mismos colaboradores. En definitiva sólo reemplazó a los que asumieron otras funciones e incorporó a tres funcionarios que ya ocupaban altos cargos.
En un gesto que los analistas interpretaron como un guiño a la juventud kirchnerista, ascendió a Juan Manuel Abal Medina como Jefe de Gabinete, por lo que dejará la Secretaría de Comunicación Pública. Con tres cambios en los 15 Ministerios, manteniendo el estilo kirchnerista de no realizar demasiadas modificaciones y privilegiando la lealtad, la Presidenta sólo designó nuevos funcionarios en las carteras cuyos actuales titulares fueron electos para ir al Poder Legislativo.
Entonces, Hernán Lorenzino reemplazará al vicepresidente electo, Amado Boudou, en Economía y Norberto Yahuar a Julián Domínguez en Agricultura, en tanto que Abal Medina -de 43 años y licenciado en Ciencias Políticas- estará en el cargo del senador electo Aníbal Fernández. De esta manera, particularmente con Lorenzino -hombre de Boudou- en Economía, se puso punto final a las versiones que marcaban un enojo presidencial con su vicepresidente. (DPA)