BRASILIA.- El fuerte peso político del Partido Democrático Laborista (PDT) en el Congreso brasileño será determinante para definir el futuro del cuestionado ministro de Trabajo, Carlos Lupi, quien integra esa agrupación. Sin embargo, pocos analistas apuestan por su continuidad en el cargo, luego de las denuncias por corrupción que lo vienen acorralando.

El PDT tiene 26 diputados y cinco senadores, y es un importante aliado parlamentario del Gobierno. Lupi es el presidente de esa expresión política, pero en uso de licencia. Los demócratas laboristas tienen previsto realizar un encuentro este sábado, donde se buscará apoyo al ministro para contrarrestar las presiones por su renuncia y definir una contraestrategia.

La duda es si logrará permanecer en el Ministerio (lo encabeza desde 2007, cuando Luiz Inacio Lula da Silva era Presidente) hasta el encuentro, en momentos en que la oposición impulsa la instalación de una comisión parlamentaria de investigación sobre las sospechas de irregularidades en la cartera.

Según la analista Cristiana Lobo, del canal GloboNews, "Lupi le mintió a la Nación" al negar contactos con una empresa sospechada, lo que selló su destino. (DPA)