Una simple reunión entre las partes sirvió para aquietar las aguas y evitó que el plantel de San Martín volviera a dejar de entrenar como protesta por el atraso salarial.

Todo parecía indicar que sería una mañana más en el complejo deportivo "Natalio Mirkin", pero con la llegada de los jugadores a la habitual práctica, la situación empezó a cambiar. Los futbolistas, ante lo que consideraban un incumplimiento de los directivos en el pago de los salarios adeudados, estudiaron la chance de practicar. Pero la llegada de Abraham Salame, presidente del club de La Ciudadela, abrió el diálogo.

El directivo se reunió con el plantel y luego de unos minutos de deliberación entre las partes, firmaron un pacto. Allí se acordó que luego del partido del próximo miércoles que los "santos" disputarán contra Sportivo Belgrano, se le abonará lo que resta del sueldo de setiembre.

"Fue un malentendido que como personas inteligentes lo arreglamos dialogando. Prometemos pagarles luego del próximo encuentro y así lo haremos", señaló Salame, mientras los jugadores abandonaban el vestuario para comenzar el entrenamiento.

En un primer momento, Salame se había comprometido con el plantel a terminar de pagarles lo convenido con la recaudación del encuentro del domingo pasado frente a Libertad de Sunchales, algo que no sucedió.

Los jugadores aceptaron el ofrecimiento a pesar de que saben que el miércoles no asistirá mucha gente por el paro de los hinchas.